En la Casa Blanca, como en cualquier colegio que se precie, los malos alumnos han tenido que repasar y estudiar durante el verano. Todos estamos ansiosos de ver el trabajo que ha preparado el presidente sobre Irak y su camino a seguir. Pero como alumno privilegiado que es, el informe sobre el futuro de la Guerra Iraquí, no ha sido redactado por sus máximos responsables sino por los internos de la Casa Blanca. Empezamos mal; por lo visto Petraeus, jefe del Ejército en Irak y Crocker, embajador en dicho país, se sienten perezosos o incapaces de ser examinados por el Congreso.

Sean cuales sean las preguntas que el Congreso lance al presidente, será difícil que las respuestas sean suficientemente buenas como para que Bush se gane el aprobado. Los datos hablan por si solos; actualmente hay 162.000 tropas estacionadas en Irak (el máximo desde la invasión), más 64.000 mercenarios extranjeros (que cobran entre 500 y 1.000 euros por día) y más de 100.000 mercenarios iraquíes (estos cobran bastante menos). Como leí recientemente en la prensa norteamericana, la eficacia de las tropas puede medirse con el siguiente cálculo: por cada insurgente muerto, el Ejército norteamericano ha disparado un cuarto de millón de balas.

[Desde que comenzó la invasión (1 de mayo de 2003), la cifra de iraquíes muertos es de 655.000]

Este conjunto de datos, explica de manera bastante fiel, la situación que Estados Unidos atraviesa en estos momentos con respecto a la Guerra de Irak. El ciudadano de a pie, prefiere conocer las estadísticas reales, antes que la palabrería política que ambos grupos están lanzando a diestro y siniestro en la ya carrera preelectoral. Por eso, quiero añadir unas cuantas cifras mas, que explican a la perfección el desastroso panorama: El coste de este colosal despliegue para el contribuyente americano, es de un dólar por cada diez que gana. Entre 2 millones y 2 millones y medio de iraquíes han sido exiliados de su país, de entre los cuales, Estados Unidos ha acogido a 133.

fotoSi todos estos datos, pueden hundir la moral de cualquier ciudadano estadounidense, o por extensión, la de cualquier persona que vive en este mundo, los que afectan exclusivamente a la población Iraquí no son mejores, sino bastante peores. Desde que comenzó la invasión (1 de mayo de 2003), la cifra de iraquíes muertos es de 655.000 (según un estudio de la revista médica británica The Lancet, otras fuentes llegan al millón). El tiempo medio de electricidad en Bagdad en la actualidad no alcanza las dos horas al día. El 43% de la población en Irak vive en la “pobreza absoluta” (menos de un dólar al día) y solo uno de cada tres habitantes, tiene acceso al agua potable. De hecho, como punto final, el único negocio que ha mejorado en la economía del país es el de los ataúdes, pasando de entre 5 y 10 euros en la era de Sadam, a entre 50 y 75 en la actualidad.

Los datos siguen y siguen, ofreciéndonos la perspectiva real de lo que se vive a diario en Irak. Va a ser muy complicado paliar semejante situación desesperada a corto plazo. Los ciudadanos norteamericanos lo tienen claro. Quizás por eso, George Bush, ha decidido adelantar las primarias en un intento de proteger la imagen de su propio partido. Aunque el pobre, adorne dicha campaña con perlas como la que nos regaló recientemente en un discurso de presentación ante una asamblea de los Veteranos de Guerras de Ultramar, en Kansas City (Misuri).

En dicho discurso, el presidente estadounidense, nos hablo de los paralelismos que, a su juicio existen entre la II Guerra Mundial y los conflictos que su Ejército mantiene abiertos en la actualidad; “Los ideales e intereses que llevaron a que EEUU ayudara a los japoneses a convertir la derrota en una democracia (en 1945) son los mismos que nos llevan a permanecer comprometidos en Afganistán e Irak”. No se lo que opinará Japón acerca de este comentario. Yo personalmente, me quedo sin palabras.

[Será difícil “que una mujer que no sabe llevar las riendas de su propia casa, pueda llevar las de la Casa Blanca”]

La actual carrera hacia la Casa Blanca, ya de por si repleta de obstáculos, entra en territorio desconocido al adelantarse las votaciones que designarán a los candidatos de los partidos que competirán en las presidenciales de noviembre de 2008. Resulta que en Estados Unidos, cada estado, posee sus propias leyes electorales y este adelanto de fechas, esta haciendo crecer la competencia entre estados. Quizás se deba a que no había suficiente polémica en la que ya es, la campaña electoral más larga y costosa de la historia estadounidense.

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fotoEl resultado de esta decisión es que seguramente, estados como New Hampshire, tradicionalmente el primer estado en votar en las primarias, tengan que ir a las urnas en diciembre de 2007, para conocer a los candidatos que se presentaran en las elecciones de Noviembre de 2008.

Todo apunta a que esta carrera de todavía mas de un año, hacia las elecciones generales norteamericanas, va a ser digna de un guión de serie televisiva. Ya se empiezan a oír descalificaciones entre candidatos. Incluso entre familiares y amigos de los candidatos. Como es el caso de la mujer de Obama, que hablando recientemente sobre Hillary Clinton, expresó que será difícil “que una mujer que no sabe llevar las riendas de su propia casa, pueda llevar las de la Casa Blanca”. Como todo en esta vida, las elecciones norteamericanas se pueden analizar bajo varias perspectivas; por un lado asusta pensar que todo esto pase en el país mas poderoso del mundo, pero por otro, hay que reconocer que como mero espectador, todo este gallinero puede resultar de lo mas divertido.