Este sexto aniversario de los atentados terroristas al World Trade Center, no es como sus anteriores. Ahora el luto por las casi cuatro mil personas que perdieron la vida, se mezcla con rencillas y polémicas. Además, por si Nueva York no tuviera suficiente, un nuevo vídeo de Osama Bin Laden, llega para hacer mas difícil una situación, ya de por si espinosa.

Esta vez, el nuevo vídeo-amenaza fue difundido desde una página islamista de internet. “Hay que llevar el terrorismo islámico a los países de Occidente para convertirlo en un fenómeno similar al de las catástrofes naturales”, dice una voz anónima en el vídeo colgado en la página de internet Ekhlaas. El vídeo, que lleva por título “Las conquistas de Nueva York y de Washington: razones y motivaciones”. En el, Bin Laden homenajea a los 19 suicidas autores de los atentados del 11-S, entre ellos “15 jóvenes del país de las dos Santas Mezquitas”, refiriéndose a Arabia Saudí.

En el vídeo pueden verse imágenes intercaladas de la Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York en llamas el 11 de septiembre del 2001 con secuencias filmadas en los campos de entrenamiento de los yihadistas. También se incluyen cortes de voz de mensajes anteriores del jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden, y de su lugarteniente, el egipcio Ayman al-Zawahiri, así como un extracto de un mensaje de vídeo del presunto responsable de la organización en Afganistán, Mustafa Abu Al-Yazid.

[Seis años después de la catástrofe, aún siguen en pie 21 demandas]

Tres días antes, se hizo público otro vídeo en el que Bin Laden se dirigía “al pueblo americano” para amenazarle con intensificar sus ataques si no se ponía fin a la guerra de Irak. Esta cinta, que los servicios secretos estadounidenses consideraron “auténtica” suponía la reaparición de Bin Laden tras casi tres años de silencio.

fotoLa verdad es que la gente de estados Unidos ya empieza a cansarse de todo este juego macabro en el que, casi cada 11 de septiembre, una nueva amenaza surge de la nada para hacer mas doloroso si se puede, el recuerdo de un día tan negro. Pero junto a las dificultades impuestas por los sectores mas radicales del islamismo, se unen las de los propios políticos americanos y las de las grandes compañías.

Sin ir mas lejos, una semana antes de la conmemoración del 11 de septiembre, los litigantes de más de una tercera parte de las demandas pendientes de familiares de víctimas de los atentados, han llegado a un acuerdo con las aerolíneas y las compañías de seguridad.

En total son catorce de los 35 casos aún pendientes, entre ellos una demanda presentada por la esposa de Patrick Driscoll, quien falleció a bordo del vuelo 93 de United Airlines cuando éste se estrelló en un campo de Pennsylvania. Éste iba a ser el primero de los casos en ir a juicio, el 24 de septiembre. Pero seis años después de la catástrofe, aún siguen en pie 21 demandas.

Las 96 familias de las víctimas que demandaron inicialmente a varias aerolíneas, incluyendo American Airlines y United Airlines por homicidio culposo, sostenían que las compañías y las compañías de seguridad eran responsables por dejar que los secuestradores subieran con armas prohibidas. Esas familias decidieron no participar en un fondo especial de compensación establecido por el Congreso estadounidense, que desembolsó 5.990 millones de dólares a 2.880 familias de personas fallecidas en los atentados.

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Junto a las amenazas y a los embrollos judiciales por las millonarias compensaciones en las que la pelota va del Gobierno de los Estados Unidos a la alcaldía de Nueva York, a las compañías aéreas o al Gobierno de las diferentes estados, se une la polemica por la decisión del traslado de la ceremonia original, al Zucotti Park en Broadway.

[Algunos de los supervivientes hoy están peor que los familiares de las víctimas]

Se ve que las obras de construcción de la “Zona Cero” no dejan espacio al luto. Por eso, las fuertes protestas de los grupos de familiares de las victimas, han servido para que el alcalde Michael Bloomberg, diese permiso para acceder a la rampa que conduce al pozo. Eso si, bajo ciertas condiciones y con la clara advertencia de que en 2008 ya no será posible. Pero aún está pendiente la despedida de la “Zona Cero”, que para los familiares de las víctimas tiene un significado casi sagrado. En este lugar sienten la cercanía de las casi 3.000 personas que desaparecieron sin dejar huella el 11 de septiembre de 2001.

fotoEstamos hablando de una autentica masacre en la que, aparte de todos los que perdieron la vida, quedan muchos supervivientes con graves heridas tanto de corte físico como psicológico. De hecho, algunos de los supervivientes hoy están peor que los familiares de las víctimas. Hay mucha gente con pánico de los rascacielos. Personas que nunca han vuelto a acercarse al sur de Manhattan, donde las dos Torres se elevaban 411 metros sobre la superficie. Algunos que vieron cómo los más desesperados saltaban al vacío y que ahora no pueden borrar esas imágenes de su memoria. Muchos bomberos, policías y voluntarios que ayudaron a limpiar los escombros también están física y psíquicamente enfermos. A todos ellos, esta época se les hace especialmente dura.

Es por este motivo que ahora por primera vez, algunas personas se distancian de los actos conmemorativos. Incluso se habla de una “nueva actitud” frente al 11 de septiembre. Por ejemplo, la joven viuda Monica Iken, creadora de la fundación “September’s Misión”, por primera vez no participará en los actos oficiales.

Pero por si todo esto fuera poco, la reciente visita del líder Iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha llenado de polémica y de indignación la ciudad de Nueva York. Sobretodo con su petición de ir a visitar la Zona Cero, que como ya apuntamos, se ha convertido en un lugar casi sagrado para todos los newyorkinos.

Ahmadineyad, que habitualmente acusa a Estados Unidos de arrogancia en sus discursos, había pedido visitar la llamada Zona Cero durante su viaje a Nueva York con ocasión de su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas este mes. Pero la verdad es que ha sido la mera idea de la visita del presidente iraní la que ha causado indignación a la sociedad norteamericana, ya que Washington lleva mucho tiempo acusando a Irán de patrocinar el terrorismo.

[La sociedad americana conmemora con sentimiento una fecha que ya se ha convertido en todo un símbolo de su propia cultura]

Según el ex alcalde de Nueva York, el republicano Rudy Giuliani, quien también se opuso a la visita, “se trata de un hombre que ha hecho amenazas contra América e Israel, protege al hijo de Bin Laden y otros líderes de Al Qaeda, está entregando armas a insurgentes iraquíes y persigue el desarrollo de armas nucleares”.

Pero entre todo este torbellino de declaraciones oficiales, visitas de dirigentes, litigios y demás, la sociedad americana conmemora con sentimiento una fecha que ya se ha convertido en todo un símbolo de su propia cultura. Una fecha que logra unir a todos los americanos y hacerlos mas fuertes a la hora de sobrellevar lo absurdo de semejante masacre. A las celebraciones oficiales y las ceremonias, se ha unido también este año, una exposición con autenticas reliquias de aquel fatídico día.

Un reloj con las manillas fijas en las 09.04 horas (cuando el segundo avión se estrelló contra la Torre Sur), restos de una puerta de un camión de bomberos o una bicicleta abandonada en plena calle son algunos de los objetos que se pueden ver en la New York Historical Society, bajo el título “Here is New York: remembering 9/11/01” (Aquí esta Nueva York, recordando el 11-S). Junto a la colección de objetos, también se pueden ver 1.300 fotografías (tanto de profesionales como de aficionados) y un centenar de testimonios en formato audiovisual, de quienes vivieron de cerca el horror de aquel día.

Además del reloj que marca la hora del segundo impacto, la pieza estrella de la selección son los restos del tren de aterrizaje de uno de los aviones, que se encontró entre los escombros.