La crisis económica continúa con paso firme. Todo parece que va a seguir así en estos primeros meses del año, a pesar del leve crecimiento que supuso la Navidad con su ya típica vorágine consumista. Pero ahora que enero ya está aquí, la gente procurara poner el freno al despilfarro. Así, el avance de la crisis continuará, pero esta vez con el agravante, según los analistas, de que si continúan engordando los cuatro pilares principales, como todo parece apuntar, Estados Unidos podría llegar en breve a un periodo de recesión. El desastre del mercado inmobiliario, con los precios de la vivienda bajo mínimos, la profunda crisis del crédito, el aumento desproporcionado del precio de las energías y la fragilidad del mercado laboral hacen que los estadounidenses miren escépticos las previsiones de la casa Blanca para este 2008.

En Nueva York, la gente en la calle comienza a sentirse nerviosa. Muchos ven como el valor de sus casas baja sin parar creándoles un cierto sentimiento de inseguridad. El día a día se hace más caro y las señales que llegan desde sus gobernantes son cada vez más confusas y pesimistas. Incluso se ven manifestaciones y huelgas en plena calle. Cosa relativamente habitual en España, pero increíblemente extraña en Estados Unidos. La última la protagonizaron los trabajadores de entrega de comida a domicilio. Todo un símbolo de la Gran Manzana al que todos los que vivimos aquí, estamos tan acostumbrados.

[Todo el mundo aquí tiene dudas ante el futuro cercano]


foto
Nueva York es una ciudad que tiene más de 20.000 restaurantes y la gran mayoría de ellos, reparte comida a domicilio. Normalmente transportada en una bicicleta pedaleada por chinos o hispanos, ya sea en días de lluvia, nieve, frio o calor extremo. Estos trabajadores se han hartado de cobrar 1,70 dólares (1,2 euros) por hora, o incluso 1,25 (0,86 euros), en lugar del mínimo de 4,65 (3,23 euros) que marca la ley. Sin seguro médico. En condiciones duras. Y dependiendo para aumentar sus ingresos de las propinas, que no siempre llegan. Ahora ya han empezado a organizarse, han llevado a sus jefes ante los tribunales, se han apuntado ya algunas victorias legales y se juntan periódicamente frente a los locales denunciados para protestar.

Todo el mundo aquí tiene dudas ante el futuro cercano. Tienen que cambiar muchas cosas para que el americano recobre su estado de optimismo y confianza que siempre le ha caracterizado. La gran interrogante que todos barajan es la de las elecciones. Cada vez más cerca.

{salto de pagina}

Las campañas ya han empezado y los lideres se alían con famosos en busca de un poco mas de popularidad ante la falta evidente de carisma. El dúo mas relevante es el formado por Barack Obama y Oprah Winfrey, la archiconocida estrella de la televisión, que por vez primera a dado a conocer sus preferencias políticas. Ya se habla incluso del factor “O”. Una marca o sello abstracto, con poderes suficientes como para construir escuelas, escribir auténticos best sellers e incluso, regalar un coche a cada uno de los asistentes a su programa de televisión. Esta vez, su lucha se centra en acabar con el racismo en los Estados Unidos.

[Ni Hillary tiene asegurado todo el voto femenino, ni Obama el de la comunidad negra]

Este tres de enero se da el pistoletazo de salida en esta contienda electoral y será el momento de evaluar la importancia de este Factor “O” en el apoyo a Obama en su carrera hacia la Casa Blanca. Seguro que a Hillary le hubiera encantado tenerla a su lado, porque Oprah, sin caer en la estridencia feminista, siempre ha sido una defensora acérrima de las mujeres y de sus derechos. Pero todavía es pronto para saber qué pasará en las urnas, ya que ni Hillary tiene asegurado todo el voto femenino, ni Obama el de toda la comunidad negra. De momento, el acertado golpe estratégico de Clinton ha sido el de aliarse con el baloncestista de la NBA, Magic Johnson. Un autentico dios del deporte en todo Estados Unidos, además de un icono de la lucha contra el Sida.


foto
Los republicanos son los que todavía no se decantan por uno u otro candidato. Todo apuntaba bien para Rudolph Giuliani, pero tras ser aireados unos cuantos trapos sucios sobre su gestión en la alcaldía de Nueva York, la ventaja se vuelve a repartir por igual entre sus cinco aspirantes.

De entre ellos, Romney, ex gobernador de Massachussetts y mormón, debe superar la desconfianza con la que la mayoría cristiana protestante de Estados Unidos ve a su religión. De igual manera, Mike Huckabee (ex gobernador de Arkansas) viene remontando en las encuestas de intención de voto, gracias a su mensaje de tono religioso. Aunque muchos lo acusen de propaganda “subliminal” porque en su mensaje de buenos deseos para este nuevo año, se puede ver en el fondo, una cruz formada por los estantes de una biblioteca. El mensaje, titulado “Lo que realmente importa”, sigue siendo en estos días uno de los más visitados en los sitios de internet del estilo de YouTube.

Aunque la calle, al igual que la economía o la política, empiece el año algo alterada, seguro que prefiere pensar que el tiempo lo cura todo y que las malas rachas no duran para siempre.