El borrador del Plan nacional de RSE, que como en el cuadro de Magritte, se auto-niega:

  • donde no hay un análisis profundo de las debilidades de nuestra RSE, ni de sus amenazas ni de sus fortalezas ni oportunidades,
  • donde al fallar el diagnóstico, falla el plan de acción;
  • donde se nos ofrece la imagen de una RSE ficticia y poco acorde con la realidad en España;
  • donde no se cuestiona si son necesarias políticas públicas y por qué,
  • ni se plantea dónde hay que aplicarlas. No se ofrecen datos sobre las prioridades marcadas, por qué son necesarias para el caso español y no por ejemplo, para el alemán o portugués;
  • donde está ausente una verdadera justificación de cada objetivo y medida,
  • donde en la arquitectura institucional no se citan autores ni funcionarios involucrados en el plan; ni se han habilitado -aparte del CERSE- canales de comunicación y participación con los grupos de interés; donde no se evidencia la transversalidad de la cooperación interministerial y la coherencia de políticas.

En el cuadro de Magritte, el dibujo de la pipa sí representa una pipa, y el enunciado al citar lo contrario, afirma que no se trata de un objeto real, sino de un dibujo, un reflejo.

“¿La famosa pipa? No se cansaron de hacerme reproches. Pero, ¿puede usted llenarla? No, claro, se trata de una mera representación. Si hubiese puesto debajo de mi cuadro ‘Esto es una pipa’, habría dicho una mentira“.

Esperemos que el proceso de enmiendas y consultas del borrador, sirva para hacer de él no un reflejo sino un PLAN.

Helena Ancos es autora del blog helenaancos.com