Nueva York es una amalgama de culturas y de religiones y no todas celebran el nacimiento del Mesías cristiano. Por lo que aquí, no es “políticamente correcto” eso de desear al vecino una feliz Navidad. De ahí que amablemente, se nos sugiere que deseemos unas “Felices Vacaciones”. Pero aquí, en un periodo tan propicio al consumo lo que importa es que, tengamos la fe que tengamos, celebremos algo. Así que, mientras los cristianos celebran la Navidad, los judíos celebran Hanuka y la comunidad negra celebra Kwanza. Lo que de verdad importa es que las familias se unan, que las tiendas abran mas de lo normal y que todos podamos comprar y comprar sin parar. foto El inicio de la vorágine navideña esta marcado por el día de Acción de Gracias, que se celebra el ultimo jueves de Noviembre. Todo el mundo se levanta temprano para ver la multitudinaria cabalgata que, desde hace ochenta años, celebra el conocido comercio Macy’s, con gigantescos globos, bandas de música y miles de personajes disfrazados. Ese día no se come, se cena. Todo el excesivo menu se articula alrededor del típico pavo; eso sí, sobre las tres o tres y media de la tarde. Acción de Gracias marca también la llegada oficial de Papa Noel a Estados Unidos. Siguiendo la tradición, este año llegó en su acostumbrado trineo, con los renos y bajo un inmenso cartel publicitario de Macy’s. Así, durante todo el mes de Diciembre, los niños americanos que deseen sentarse en las rodillas de Santa Claus y pedir sus regalos, deberán ir a Macy’s acompañados de sus padres. Por lo que, mientras ellos sueñan con las muñecas y los coches de carreras, los progenitores pueden aprovechar y comprarse unas cuantas cosas en lo que es, el centro comercial más grande del mundo. Lo que de verdad importa es que las familias se unan, que las tiendas abran mas de lo normal y que todos podamos comprar y comprar sin parar El consumismo atroz norteamericano queda latente en el llamado “Black Friday” (Viernes Negro); ultimo viernes de Noviembre. Esta fecha, creada por los propios comercios, debe su nombre a que las cuentas de los comerciantes, lejos de quedar en rojo, escriben sus cifras en tinta positiva, es decir, negra. La gente, literalmente, se vuelve loca. Todas las tiendas y centros comerciales abren sus puertas antes que nunca (sobre las cinco o seis de la mañana) y el publico, es capaz de hacer cola toda la noche, para ser los primeros en disfrutar de los saldos que se prometen en un día tan señalado. El gancho? por lo general, cada comercio, pone a la venta un numero determinado de artículos. Así, si no madrugas, te quedas sin la ganga. {salto de pagina} fotoEste consumismo que a tantos apasiona, hace que las tiendas, año tras año, agudicen su ingenio en la creación de nuevas formas de productos y regalos, para todos los rangos de población. Por ejemplo las ya famosas tarjetas de regalo, que aquí en USA las podemos encontrar en todas las grandes cadenas comerciales, incluyendo Mc Donalds o Star Bucks. Pero cuidado, porque si uno no las usa, van perdiendo su valor porcentualmente, llegando a los pocos meses, a ser completamente inútiles. En contraposición, desde hace ya unos cuantos años a esta parte, también va aflorando en las grandes ciudades americanas, un movimiento anticonsumista, que aboga por volver a los orígenes de lo que representan estas fiestas y dejar de lado todo el boato de los regalos caros, los juguetes de ultima generación, etc. Curiosamente, este ideal más austero, proviene generalmente desde las capas más altas de la sociedad. Y es la enorme masa de clase media o media-baja, la que se deja deslumbrar por los brillos estudiados de los escaparates y los anuncios de televisión. Pero también es importante señalar que, ante tanto consumismo y tanto capitalismo, la sociedad americana, también es muy amiga de los donativos de caridad. Es muy raro ver en estas fechas, un comercio que no te ofrezca la posibilidad de colaborar con alguna asociación que trata de hacer más agradables estos días a los mas desfavorecidos. A veces es en la propia calle donde te puedes encontrar individuos vestidos de Papa Noel, que mientras hacen replicar una pequeña campana, van pidiendo algo de dinero para la parte menos afortunada de la sociedad. Muchas asociaciones, parroquias etc, unen sus esfuerzos en la creación de campañas navideñas para dar abrigos o comida a la gente que por desgracia, no tiene un trabajo, dinero suficiente o incluso, un hogar.