Revolving WomenCorporate Europe Observatory ha documentado las artimañas del lobby empresarial del clima. Han demostrado que durante décadas estas empresas han estado presionando en contra de la actuación eficaz en materia de cambio climático a nivel nacional, de la UE, e internacional, con la obstrucción de políticas que habrían reducido eficazmente las emisiones y dejado los combustibles fósiles en el subsuelo.

En su reciente informe exploran una herramienta específica de los lobbies energéticos: los fichajes a través de las puertas giratorias de Bruselas. La puerta giratoria entre las instituciones de la UE y los grandes grupos energéticos ilustra la apropiación empresarial del proceso de toma de decisiones de la UE (que supuestamente actúa en el interés público) en favor de la agenda de la industria. Las instituciones de la UE hacen la vista gorda ante la cultura, redes sociales, mentalidad y sesgo favorable a las empresas que esas personas pueden traer consigo. Así como ante los posibles conflictos de intereses que podrían propiciar que las grandes empresas energéticas se beneficiaran del conocimiento y de las agendas de contactos de esas personas con información privilegiada. Está claro que las normas actuales de las instituciones europeas sobre puertas giratorias no son lo suficientemente estrictas para eliminar el riesgo de que vayan en aumento los conflictos de intereses y influencia excesiva por parte de las grandes empresas.

El informe se centra en cinco casos:

  • El funcionario de la Comisión: Marcus Lippold, que trabajaba en ExxonMobil, una empresa que es bien conocida por financiar la negación del cambio climático y por bloquear las políticas de clima. Después pasó a trabajar para la Dirección General de Energía, donde era responsable de la cooperación con la OPEP. Actualmente está en excedencia de la Comisión y trabaja para Saudi Aramco, la mayor empresa de petróleo y gas del mundo, empresa pública de Arabia Saudí, un país que durante años ha bloqueado la actuación en materia de cambio climático.
  • El eurodiputado: Chris Davies, eurodiputado, que defendió la captura y almacenamiento de carbono (CAC) durante sus 15 años de pertenencia a la Comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo, cooperando estrechamente con los intereses de las grandes empresas energéticas. Ahora ha creado su propia consultoría en temas medioambientales y está trabajando con FleishmanHillard, una de las mayores firmas de relaciones públicas de Bruselas.
  • El Comisario: Joaquín Almunia que fue Comisario de competencia en la segunda Comisión Barroso y ha formado parte de forma remunerada del ‘comité científico’ que ha redactado el estudio titulado“Building the Energy Union to Fuel European Growth” (“Construyendo la unión energética para alimentar el crecimiento europeo”). La redacción del informe corrió a cargo de una consultoría con fines de lucro por encargo de Enel (que probablemente también lo financió).
  • La asesora especial de la Comisión: Nathalie Tocci, que a la vez que Asesora Especial de la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea Federica Mogherini, es miembro del Consejo de Edison, “la empresa energética europea más antigua de Europa”, propiedad del gigante energético francés EDF.
  • El funcionario de Estado miembro: Matthew Hinde que ha sido durante los dos últimos años Director de Estrategia ante la UE del Ministerio británico de Energía y Cambio Climático. Acaba de incorporarse como responsable de la cuenta de energía en Bruselas de FleishmanHillard, una de las firmas de relaciones públicas líderes en temas de energía, entre cuyos clientes figuran Total, Shell, Statoil, ENI, SHV Energy, Exxon Mobil y BP entre otros.

En el anexo se exploran otros casos de puertas giratorias en los ámbitos del cambio climático y la energía.

Puedes descargar el informe aquí

agorarsc.org