Que la sociedad americana esta cansada de la guerra de Irak, no es ya ningún secreto. El presidente George W. Bush, se esta quedando poco a poco sin el apoyo que le hizo llegar a la Casa Blanca. Pero lo triste es que no escucha. Prefiere hacer caso omiso de lo que su gente piensa y seguir hacia delante con un tema que él mismo sabe, no tiene ni pies ni cabeza.

Fue en el mes de Marzo cuando se cumplieron cuatro años de la invasión de Irak por parte de las tropas americanas. Cuatro años en los que dos millones de iraquíes han huido del país árabe, y más de mil (según cifras de Naciones Unidas) abandonan cada día sus hogares, barrios y ciudades huyendo de la violencia. Dicho aniversario sirvió para ver como miles de ciudadanos, salían a la calle a pedir el cese de esta inútil maniobra; cosa nada corriente en Estados Unidos, pues el tema de las manifestaciones ciudadanas no esta nada fácil aquí. De hecho, cientos de manifestantes fueron detenidos (sobre todo en San Francisco y Nueva York) bajo la alegación de que dichas manifestaciones no estaban “autorizadas”. En concreto en la ciudad de la Gran Manzana, los participante rodearon la sede del edificio de la bolsa para denunciar las ganancias que obtienen importantes empresas a expensas de la guerra. El conflicto que los ayudantes del presidente Bush aseguraron, se pagaría sólo con ingresos petrolíferos, está causando en este país los mayores gastos desde la II Guerra Mundial. De momento, los 630.000 millones de dólares asignados a gastos militares este año pasado, exceden las mayores cantidades de la era de incrementos de la defensa de Ronald Reagan, de la guerra de Vietnam y de la Guerra de Corea. Pero eso no es todo, pues cuando el Congreso apruebe un proyecto de ley de defensa de casi cien mil millones de dólares más en las próximas semanas, ya se habrán autorizado 607.000 millones para las guerras de Irak y Afganistán, con alrededor del 75 por ciento para Irak, según un informe reciente de estudios del Congreso obtenido por McClatchy.

Una encuesta publicada recientemente en la edición digital de Newsweek mostraba que los estadounidenses están cada día más furiosos con los escándalos

Hace tan solo unos días, un sondeo de la cadena de televisión CNN, reveló el pesimismo que cunde en la sociedad estadounidense, ya que el 73% de los norteamericanos, considera que la mejor opción es la retirada de las tropas. El presidente George W. Bush sin embargo, sigue afirmando, en un mensaje a la nación leído desde la Casa Blanca, que Estados Unidos puede aún “ganar la guerra”, y pidió “paciencia” a sus compatriotas para ver los resultados de su último plan de seguridad para detener la sangría iraquí.

fotoComo digo, aparte de la Guerra de Irak, los escándalos políticos se suceden en esta ultima etapa del presidente Bush. Su popularidad, bastante afectada ya por la desacreditada guerra, se ha visto salpicada por una serie de sucesos en las últimas semanas: una purga de fiscales (realizada por Karl Rove, asesor político del presidente), la revelación de una operación secreta de la CIA supuestamente para obtener ventajas políticas, noticias sobre la pésima atención médica a los veteranos de la guerra de Irak, la violación de las leyes sobre privacidad por parte del FBI, etc.

Una encuesta publicada recientemente en la edición digital de Newsweek mostraba que los estadounidenses están cada día más furiosos con los escándalos; el 55% de los consultados dijo que la Casa Blanca ha manejado muy mal el tema de la pésima atención médica prestada en el hospital militar Walter Reed a los soldados heridos en la guerra. Por otra parte, un 45% de los encuestados dijo creer que la administración Bush ha politizado demasiadas áreas del gobierno, en particular el sistema de justicia. Esta situación de desorden en la Casa Blanca se ve agravada por tensiones partidistas, cuando la campaña para las elecciones de 2008 ya empieza a dibujarse en el horizonte.

En el vídeo se puede ver a Hillary hablando desde una gigantesca pantalla mientras es observada por seres humanos parecidos a robots

Bush se ha convertido en una especie de intocable y por ahora no está apoyando a ningún candidato de su partido. Pero en medio de todo este descrédito, llega la confusión de la mano de un polémico video aparecido en YouTube y que muestra a Hillary Clinton como una líder hegemónica y omnipresente, al estilo del Gran Hermano de la novela de George Orwell. En el vídeo se puede ver a Hillary hablando desde una gigantesca pantalla mientras es observada por seres humanos parecidos a robots, que sólo son sacados de su apatía

{salto de pagina}cuando una atleta lanza un martillo y destruye la pantalla.
fotoEn la imagen final del vídeo, de 74 segundos y que ha recibido más de un millón y medio de visitas, se puede leer “BarackObama.com”.

El autor del vídeo sigue en el anonimato, y la única referencia que se conoce es su apodo: ParkRidge47. Después de muchos dedos acusadores que apuntaban a su entorno, Barack Obama, el rival demócrata de Hillary, fue entrevistado en un programa de la CNN para dejar claro que su campaña no tenía nada que ver con este anuncio. ¿Lo sabremos con certeza algún día? Sinceramente, yo creo que no.

Sea como sea, los demócratas, que ya han comenzado con lo que se suele denominar pre-campaña, aunque aun quede algo mas de un año para las siguientes elecciones, se han enfrascado en una especie de lucha de poderes entre los aspirantes Hillary Rodham Clinton y Barack Obama en que ambos buscan demostrar su credibilidad y liderazgo.

Ambos saben, que Irak es la clave de las próximas elecciones y va a ser un autentico espectáculo el ver como exprimen ese tema hasta el paroxismo

Obama se basa en la firmeza de su opinión en contra de la Guerra desde que ésta comenzó, considerando dicha oposición como una demostración crucial de buen juicio presidencial. Pero el equipo de Clinton ya ha comenzado a objetar públicamente la defensa que hace Obama de su autenticidad y rectitud política en torno al delicado asunto.

fotoClinton, senadora por Nueva York que votó en favor de la autorización de la invasión en el año 2002, ha sido criticada por muchos activistas del partido por dicho sufragio. Se ha negado a repudiar el voto que hizo en esa ocasión, pero ha criticado duramente la forma en que el gobierno ha conducido la guerra. Ha dicho que “si en ese entonces hubiéramos sabido lo que ahora sabemos” ella nunca habría votado en la forma en que lo hizo. De todas formas los sabios asesores de Clinton insisten en que a los votantes les importa más cómo finalizar el conflicto en Irak, que reflexionar cómo comenzó. Así pues, en los últimos meses, la candidata ha respaldado leyes que ponen un límite al número de soldados y ha hablado detalladamente sobre cómo solucionaría la guerra si llega a la presidencia.

Ambos saben, que Irak es la clave de las próximas elecciones y va a ser un autentico espectáculo el ver como exprimen ese tema hasta el paroxismo. Es muy grafico que, junto con ese el 73% del público que ahora cree que el conflicto fue un error; entre los demócratas el número asciende al 91%.

Así pues, veamos como discurre toda esta tormentosa maraña de poder, política, guerra y descrédito que bien podría ser el perfecto guión de una serie de televisión, pero que por desgracia, todos los que vivimos aquí, contemplamos desde dentro con gran estupor.