contaminación de plástico

Esta propuesta discute la posibilidad de enfrentar el problema del reciclaje de los plásticos desde un nuevo enfoque, dado su evidente impacto medio-ambiental. Tras reflexionar sobre los resultados del modelo actual centrado en la responsabilidad del productor y la concientización del consumidor final, evidenciamos que las medidas tomadas hasta el día de hoy no son suficientes para evitar que los océanos continúen acumulando desechos plásticos. Prueba de esto es que inclusive el Mar Mediterráneo, circundado por los países más avanzados en la materia, presenta elevados niveles de contaminación.

Concordamos en que el consumidor debe seguir reciclando, pero cuestionamos que la responsabilidad por el aumento de los desechos plásticos sea suya. En nuestra visión, hay que responsabilizar a todos los actores del actual modelo de consumo.

Nuestra propuesta es un llamado a la responsabilización de uno los actores que  hasta hoy no ha sido considerado: el retail o la  gran distribución. Supermercados, grandes tiendas y similares, no sólo movilizan altos porcentaje de desechos plásticos, sino que son también responsables de  FOMENTAR y FORZAR EL CONSUMO de plásticos en embalajes. Así mismo, son quienes tienen además de los recursos la posibilidad de incentivar a los productores a utilizar otro tipo de empaques/embalajes, y la posibilidad de premiar al consumidor que devuelva el plástico que llevó a su casa, o a aquél que prefirió otro tipo de empaque.

El código de barras, presente en cada producto, permitiría que se sepa la cantidad de plástico contenida en cada empaque, y vendida por cada comercio, posibilitando la fiscalización por parte del Estado.

Queda en abierto una pregunta: ¿Tendrán los Gobiernos la necesaria independencia para implementar esta propuesta ciudadana?

Porque es necesario regular el mercado del plástico

Mientras los ciudadanos informados del problema quedan asombrados frente a la magnitud del daño que el plástico está provocando al Planeta, políticos y científicos todavía no han tomado posiciones claras respeto al tema. Esto, probablemente por un lado, a causa de las potentes lobbies del petróleo y de la misma industria productora de plástico, y por el otro por la lenta respuesta que la ciencia parece estar ofreciendo a un problema que ya está adquiriendo carácter apocalíptico.

Sin embargo, al percatarse del asunto, nadie puede estar en desacuerdo sobre un punto: mientras los científicos encuentran una forma para recoger el plástico esparcido en las aguas del Planeta, es fundamental detener de inmediato la contaminación. Nuestros océanos no pueden permitirse esperar más tiempo.

Parches de basura: islas flotantes

Descubierto el primero en el Pacifico en 1997, por el navegante Charles Moore de vuelta a Estados Unidos después de haber participado en una regata, otros parches han sido detectados en años más recientes, logrando apenas alertar la prensa y la opinión publica.

De los pocos artículos (si consideramos la gravedad de lo que se está gestando) mencionamos uno, publicado en marzo del 2008 por el suplemento Crónica del diario español El Mundo que así destaca: “En cada kilómetro cuadrado de agua salada hay alrededor de 18.000 restos de plásticos flotando, advierte Naciones Unidas a través de su Programa para el Medio Ambiente (PNUMA). Desechos que actualmente representan entre el 60% y el 80% de todos los residuos -6,4 millones de toneladas al año- que van a parar a mares y ríos del planeta. Incluso más. Al este de Indonesia, una zona altamente poblada, la basura de plástico cubre hasta un 90% de la costa y la línea de playa”. (1)

A propósito de los animales que lo ingieren explica luego: “Los trozos de basura obstruyen su garganta o el tracto digestivo causando la muerte por inanición o malnutrición. La basura se puede acumular en la tripa y dar la falsa sensación de saciedad. El animal deja de comer y fallece lentamente de hambre”.

Mencionando los cetáceos que expiran varados en las playas, añade que muchos de ellos se encuentran con el estómago lleno de botellas de PVC, latas y hasta restos de juguetes.

El articulo indica al Pacífico Norte como el lugar que concentra la mayor cantidad de plásticos flotantes del Planeta, mientras que los fondos del Mediterráneo, entre las costas de España, Francia e Italia, son el receptáculo de la mayor siembra de residuos sumergidos.

Lamentablemente no es todo.

En otro articulo (2) de Live Sciencie, Miriam Goldstein (University of California San Diego) explica que colonias de insectos de especie Guerridae (sea striders) están proliferando en los Parches de Basura (al 2012 detectado en el Pacifico/North Pacific Subtropical Gyre) y están cambiando el entorno natural. Ya en el 2001 ESA (Ecological Society of America) había detectado su presencia (3) colonizadora en el Pacifico.

Si, por un lado, menciona Goldstein, esos insectos pueden representar provisión alimentar para animales superiores en la cadena de alimentación, por el otro lado su proliferación debida a la posibilidad de deponer huevos en cualquier trozo de plástico superior a los 5 milímetros, hace que su cantidad aumente desmesuradamente provocando daños enormes al ambiente ecológico al alimentarse, ellos, de zooplancton y huevos de pez.

Dato impactantes se exponen también en un video de NOAA/LiveScience.com (4) muestra como solo el 40% de los océanos queda parcialmente incontaminado mientras el 60% está en riesgo.

La recién concluida Expedición Malaspina (5) liderada por España que ha circunnavegado la Tierra y que se define como el mayor proyecto interdisciplinar de la historia sobre cambio global (nota del 16 de septiembre 2014) ha confirmado que el problema de la contaminación por residuos plásticos tiene carácter planetario. “Solo una expedición global como Malaspina podía obtener estos resultados y evaluar la abundancia global de contaminación por plásticos”

¿Son suficientes las campañas de sensibilización?

Las problemáticas relacionadas con los desechos empezaron a instalarse con la era industrial, pero es con la llegada del consumismo moderno y su mas fundamental paradigma, el de comprar y desechar, que el problema ha crecido a pasos agigantados.

Durante años, el modelo público de recolección de basura, destinada luego a vertederos, ha sido la única manera de deshacerse de los residuos. Sin embargo ya hacia el final del siglo XX, algunas naciones comenzaron a tomar un rumbo diferente.

Un poco de historia

Pionera en la cruzada del reciclaje fue la región italiana Emilia-Romagna que, ya en los años ’70, se adelantaba a las normas europeas que se establecerían muchos años después. En las ciudades de Módena y Bolonia se comenzó a separar los desechos secos (papel, cartón, pilas, latas, vidrios) de los desechos húmedos. (6) Alemania hizo historia cuando en 1991 encargó la responsabilidad de todos los embalajes a los productores (7), en una versión ante litteram de la ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) (8). En respuesta, los productores se unieron para crear una rentable red de reciclaje.

Quien escribe recuerda en Italia campañas publicas de sensibilización ya desde los años ’90: televisión, radio y prensa, unidas a incentivos municipales. En el 2008 la Unión Europea emitió una directiva 2008/98/CE (9) con la determinación de transformar el continente en una sociedad con alto nivel de eficiencia en termino de gestión de los residuos (10), con el doble propósito de limitar la producción de desechos y considerarlos, en cambio, como recursos. En el plan se propone llegar a un 50% del reciclajes de papel, metales, vidrios y plásticas para el 2020; lamentablemente muchas naciones no alcanzarán esta meta.

El modelo europeo, inspirado en el alemán del 1991, tiene como interlocutor ideal un consumidor motivado, que se involucra, colabora con el proceso y está consciente de que sus hábitos cotidianos tienen un impacto importante sobre el medio ambiente. Se trata de un consumidor informado, que la misma sociedad alienta e instruye constantemente en lo que compete su propio impacto. Cada día más, su proceso de consumo se da bajo el control consciente de la propia huella de carbono (11). Años de campañas de información, incentivos económicos, multas y, finalmente, una elevada situación educativa han permitido aumentar considerablemente los porcentajes de residuos reciclados, haciendo de Europa un modelo por imitar.

Sin embargo, no obstante todo lo que se ha hecho, el Mar Mediterráneo está lleno de plástico y, recientemente (06/09/14), una expedición del Istituto Superiore per la Protezione e la Ricerca Ambientale ha empezado su viaje de investigación (12) con el objeto de entender como se ha alcanzado la cifra de 892 fragmentos plástico por kilometro cuadrado, según estudios de 2011 (13) .

Al parecer, las cifras hablan claro: el tiempo se acabó. Las soluciones relacionadas con sistemas públicos de reciclaje y las que se refieren sobre todo a la sensibilización de los consumidores, ha mostrado su debilidad pues toma demasiado tiempo para ser realmente eficaces.

Entonces una reflexión, si en los últimos 30 años casi todos los países europeos han hecho enormes esfuerzos para crear conciencia ambiental entre los ciudadanos, el Mar Mediterráneo se enfrenta al mismo problema ¿cuánto nos demoraremos en crear una conciencia planetaria sobre el problema y sobre el estado de los océanos?

¿Cuánto tiempo va a tomar tal proceso?

Más aún: ¿cuánto tiempo tomará formar conciencia si nos referimos a países menos “verdes”, menos desarrollados o a aquellos que recién están asomándose a una real economía consumista?

La ley REP, cuyo camino se ha tomado como referencia, se basa en la sensibilización del público y centros de acopio que, por un lado, protegerían el medio ambiente y, por otro, alimentarían la cadena empresarial del reciclaje que promete ahorros energéticos y menor explotación de los recursos naturales. No cabe duda que el modelo sea positivo.

Sin embargo, si nos basamos en la experiencia y miramos la situación de los mares en Europa, es muy probable que ese modelo esté demostrando no ser suficiente para enfrentar la real magnitud del problema y sus ritmos de crecimiento impuestos por la sociedad del consumo que, dicho de paso, ha producido desde el año 2000 hasta hoy 2014, la misma cantidad de plástico que se ha producido desde su inicio hasta final de siglo XX. (14)

Desafortunadamente es evidente la complejidad de generar una voluntad consciente en los ciudadanos sin el aporte de incentivos, restricciones, multas y una comunicación verdaderamente masiva: como hemos visto, los problemas provocados por el plástico están demasiado lejos de la vida cotidiana de la mayoría de las personas.

¿Qué podemos hacer?

Mientras los científicos están buscando diferentes soluciones para hallar/eliminar el plástico que ya se encuentra esparcido en los mares de todo el mundo, es entonces imperativo detener la contaminación.

Por eso la propuesta apunta a la necesidad de revertir el modelo de recolección, responsabilizando en el proceso a los puntos de venta de la Gran Distribución (supermercados, hipermercados y grandes cadenas distribuidoras).

El modelo de consumo pasa por las grandes tiendas de distribución y la cantidad de embalajes ha aumentado enormemente desde que las grandes cadenas de distribución se adueñaron del mercado.

En “Los mitos de los supermercados” extracto del libro del 2007 “Supermercado, no gracias” -mencionada en “Ecologista en acción” (confederación de más de 300 grupos ecologistas españoles)- se lee:

“Los envases representan casi el 25% de los residuos domésticos, la mayor parte de ellos (70%) son envases alimenticios. La política de sobre-envasado alimenticio de la GDA hace que nos gastemos millones de euros en políticas de reciclaje en vez de asegurar la reducción. Variar el lugar de compra de un súper a una cooperativa de consumo puede ahorrar hasta 75% de residuos domésticos. La industria alimenticia y de bebidas genera cada día casi 20.000 kg de residuos, 135 kg. por persona. Del total de consumo de plásticos en España, la mitad se destina para envases y embalaje. Una industria que en 5 años (2001-2005) ha crecido casi el 25% y que tiene a su principal cliente a la industria y distribución agroalimentaria” Mencionando: “En América Latina los supermercados ya controlan el 50-60% del sector de la distribución de alimentos, hace 10 años solamente era el 10-20%”. (15)

En el planteamiento de esta breve presentación, revertir el modelo significa dejar de apostar a la sensibilización del consumidor como anillo clave del proceso de reciclaje, sino que lograr que los verdaderos responsables de este aumento se encarguen del problema, involucrando así la entera cadenas de distribución y responsabilizando/obligando el anillo final de ella.

Obligar a “unos” para influir sobre millones

Podríamos mencionar Carrefour, Eroski o Semark, pero solo como ejemplo, mencionamos a Wal-Mart, cadena estadunidense multinacional de supermercados y, como muestra el gráfico de Fortune que sigue, una de las empresas más grande del mundo.

1Entonces: imaginemos que una ley nacional (posiblemente, para ser realmente efectiva, promulgada luego por cada una de las naciones del mundo) obligara a Wal-Mart a hacerse cargo de los embalajes y envases. Desde el mismo día de la entrada en vigor, las aproximadamente 350 tiendas y supermercados afiliados a Wal-Mart presentes por ejemplo en Chile, (Líder, LIDER Express, Ekono, SuperBodega a Cuenta, Central Mayorista) se encontrarían “comunicando y trabajando” en pos del medio ambiente, a partir del simple hecho que, por ejemplo, es muy probable que al pagar en caja la mercadería, al consumidor se le pediría devolver los embalajes con un efecto inmediato de educación/información masiva. Al caer la obligación sobre la empresa, todo su indocto, previo y sucesivo a ella, sería involucrado.

Habríamos obligado a “unos” para influenciar millones.

¿Que podría suceder?

Siempre en la senda de las suposiciones, es probable que el espíritu típico del mercado privado orientado a la resolución de los problemas, empezaría de inmediato a buscar soluciones para limitar la responsabilidad/tarea que le ha sido impuesta por ley.

Estamos convencidos que cada imposición legislativa conlleva una respuesta inmediata por parte de aquellos a los cuales la regla está dirigida. El Marketing y la creatividad humana empezarían a jugar su papel buscando e implementando cambios.

En concreto las cadenas distributivas se encontraran a tener que enfrentar tres problemáticas:

  1. Cómo hacer que los consumidores devuelvan envases y embalajes.
  2. Dónde almacenarlos una vez hayan sido devueltos.
  3. Qué hacer de ellos.

Analicemos punto por punto sus probables efectos:

Cómo hacer que los consumidores devuelvan envases y embalajes:

• La primera medida necesaria apuntará a informar al personal interno de la empresa, con el resultado paralelo e inmediato de sensibilizar los miles de trabajadores de las tiendas mismas.

• Como segundo punto será necesario implementar un plan de comunicación visual (ej. carteles en las tiendas que pidan la devolución), junto a la formación de todo el personal que tenga contacto con el público/consumidores para que sepan como informar de la forma más eficaz.

• Como tercera medida será necesario crear puntos de devolución en la mismas tiendas.

• Potenciar los ya existentes mecanismos de recompensa económica por devolución, como el caso de Noruega con las botellas de PET; bastaría ampliarlos a otros plásticos y formatos. (vea otros ejemplos de incentivos en http://www.retorna.org/es/elsddr/experiencias.html)

Es además muy probable que distribución y producción empezarían a investigar cualquier forma para reducir la cantidad de envases y embalajes, para evitar por ende de tener que recogerlos. Dos ejemplos:

1) sin incurrir en problemáticas relacionadas con normativas de higiene, se podría transformar toda la cadena de distribución de los detergentes, instalando dispensadores de productos a los cuales el cliente accedería con su propio contenedor. Se podrían estudiar planes de fidelización creando contenedores más eficaces o simplemente más atractivos con los cuales el consumidor se quedaría.

2) debido a la falta de tecnología en muchos países, no se pueden reciclar los envases pequeños (como lo de yogurt) debido al papel que lleva las informaciones comerciales: es muy probable entonces que las informaciones específicas se comenzarían a poner solo en la tapa del producto, permitiendo así reciclar el envase.

Dónde almacenarlos una vez hayan sido devueltos:

• La necesidad de destinar nuevos espacios a la devolución del material reciclable llevaría de inmediato a tratar reducir su volumen y/o lavar el material si reutilizable. Nuevas tecnologías podrían encargarse y además estudiar formas para aprovechar de ese material construyendo máquinas lavadoras y dispensadoras, prensadoras o separadoras que se podrían instalar en los almacenes, para empezar desde ahí con el proceso de reciclaje o reutilizo.

• Nuevas especializaciones laborales serían necesarias para echar a andar esta parte del proceso y, quizás España, por ejemplo, podría llegar a ser primero en el mundo en explorar y realizar estas tareas importantes para el Planeta entero.

Qué hacer de ellos:

• En este punto se podría plantear la colaboración con la Ley REP (o sea público/privado) bajo el control de la Administración Pública.

• El mercado de reciclaje ya ofrece diferentes destino al plástico que logra llegar a sus plantas, pero es cierto que ulteriores investigaciones se encargarían de encontrar soluciones y nuevos usos.

• Por último mencionar una maquina (16) con la cual el plástico puede ser re-convertido en bencina.

2Las que se presentaron son, obviamente, solo ideas.

Es cierto que, en una nación que se rige según las reglas del derecho, es absolutamente normal que el mercado privado se adecue a las normas.

Algo de este tipo, como hemos visto, ya se dio en Alemania en 1991 cuando los productores tuvieron por primera vez que hacerse cargo de los desechos y crearon la red de reciclaje que todavía sirve de ejemplo inspirador no solo para Europa sin que para todo el mundo.

¿Por qué la Gran Distribución?

Por dos razones: una ética y la segunda lógica.

Partamos con la ética. Si la rentabilidad de Wal-Mart es alta en todo el mundo, cierto lo mismo podemos decir de las demás marcas se instalan en el territorio para monopolizar los barrios ciudadanos.

Recordando la origen del problema de contaminación y su difícil solución, parece bastante claro que, junto a estar entre los principales actores responsables de la contaminación provocada por el plástico, la Gran Distribución tiene recursos. Quizás acá cabe recordar además que, como sabemos, para aumentar aún más la rentabilidad de las tiendas, los supermercado no dejan de poner en acto una cierta competencia desleal (absolutamente permitida) del supermercado mismo, al exponer productos a marca propia a lado de los de las demás marcas, y a precios solo inferiores.

Si a eso le añadimos que la Gran Distribución representa el eslabón clave del modelo de consumo y siempre recordando la contaminación de los mares que nos motiva, tenemos todos los argumentos para justificar que a ellos se le aplique y encargue los costos de la reversión del modelo de recolección de los embalajes, apuntando a la creación de la obligación que radicaría precisamente en las empresas de la Gran Distribución.

Si en términos de responsabilidad y de capacidad económica la medida sería más que justificada, no es tampoco secundario evidenciar el aspecto logístico: exactamente en los supermercados, se encuentra la última posibilidad de control de embalajes y envases. Desde luego al salir de las cajas no tenemos más control sobre su destino: que sean los vertederos, el reciclaje o el medio ambiente depende de una cantidad impredecible de factores -incluida la escasa sensibilidad del consumidor- una vez ocupado el producto y transformado el mismo embalaje en desecho.

Es clave acá recordar un punto ya mencionado: añadiendo al código de barras las informaciones relativas al tipo de material y al peso del embalaje, sabremos exactamente, al final del día, del mes, año, etc., cuanto material ha salido de todas las cajas de la tienda y, por ende, podremos así establecer la obligación de recolección y controlar sus cantidades.

Seguimiento del plástico a través del Código de barras

El código de barras presenta un conjunto de líneas paralelas verticales de distinto grosor y espaciado cuya combinación permite la lectura de las informaciones gracias a un simple lector óptico. De este modo, el código de barras permite reconocer rápidamente un artículo de forma única, global y no ambigua en cualquier punto de la cadena logística y así poder inventariar, contabilizar o consultar sus características. Actualmente, el código de barras está implantado masivamente de forma global.

3El control estricto de las cantidades de plástico asociadas a los productos vendido, se da simplemente añadiendo a las informaciones incluidas en el código de barras actualmente en uso. Añadiendo de esta forma todas la información relativa a la composición del embalaje (su peso y tipo de material que lo componen) será extremamente simple obtener los datos necesarios para implementar su seguimiento y controlar su recuperación. (ej. PET 2/45gr. – PET5/75gr. – etc.)

4Fuente del gráfico: Recytrans.com (17)

En Chile esta costumbre no es del todo nueva, pues ya está instalado el sistema de la botellas retornables.

Al transformarlo en obligación y al ampliarlo a todos los potenciales futuros desechos -según esta propuesta-, es como hemos visto muy probable, que el mercado reaccione pronto en términos comunicacionales y productivos con el propósito de limitar luego la cantidad de la cual hacerse cargo.

Cabe destacar a este punto que no se propone esta medida en alternativa a la ley REP, sino que apunta a perfeccionar su impacto al trabajar en conjunto.

Toda la estructura de la REP es perfectamente aplicable a nivel de comercio minorista o detallista. Sin embargo, es cierto que por, volúmenes de bodegaje, capacidad económica, impacto ambiental, y mayor responsabilidad en el aumento de los volúmenes de desechos, es la Gran Distribución a tener que hacerse cargo de que, lo que genera su negocio, no se transforme en basura. Los aspectos y problemas logísticos derivados de una normativa de este tipo, estarían además ya desarrollados en una teoría escrita en los años ‘90 Revers Logistic in Plastic Recycling: mencionamos un articulo (18) escrito por los profesores Farris y Pohlen de la Universidad del Norte del Texas, a la cual remetimos nuestro lector.

El problema de la contaminación provocada por el plástico sería entonces atacado frontalmente:

  1. Obligando a la Gran Distribución a recoger todos los embalajes y envases que comercializa.
  2. Con el estricto control del código de barras que permitiría a la administración pública establecer exactamente los parámetros/cantidad de recolección potencial y efectivos.
  3. Con la inmediata campaña de comunicación a la que se verían obligadas las tiendas para poder alcanzar las cantidades impuestas de recolección.

Multas e incentivos

Gracias al control permitido por el código de barras sería posible además establecer por ejemplo: una nueva carbón tax “inversa” a la cual se descontarían las cantidades realmente recicladas y, probablemente, junto con ellos serían útiles campañas en los medios nacionales que den cuenta del listado de las empresas virtuosas. Incentivos para los consumidores serían, obviamente, políticas comerciales a cargo de las empresas mismas.

Trabajos verdes

Como ya hemos visto, es probable también que esta medida podría hasta influir positivamente sobre el empleo al deber implementarse una nueva logística dentro de las tiendas mismas: facilitadores, responsables de proceso de almacenamiento/primer procesamiento de los embalajes de retorno, staff de información y sensibilización.

No descartaríamos tampoco el florecer de alternativas de estilo de venta como, por ejemplo, nacimiento de cadenas de supermercados a “embalajes 0” (19) o Peso Neto (20) que nacen como respuestas naturales por parte del sector privado.

En un artículo titulado “El reciclaje busca su lugar como un negocio con futuro”, del pasado mes de marzo 2014, la revista online Hub Sustentabilidad declara en su bajada de título “En Europa es mucho más caro botar el material reciclable a la basura que reutilizarlo. No es sólo un tema de consciencia, hay regulaciones que se hicieron para que así fuera. Y hay un mercado del reciclaje que en Chile todavía está en evolución, pero que ya comienza a tomar forma y aquí mostramos.” (21)

Reconversión de las empresas: aporte del Estado

Si bien esta propuesta apunta a una estricta reglamentación del mercado más que a la eliminación del material en si, es probable que ciertas empresas podrán verse obligadas a reducir el número de trabajadores debido a la reducción de su mercado.

Es solo y relativamente a este punto, que consideramos importante sugerir un trabajo conjunto con el Estado para la reconversión de dichas Empresas y para que se pueda hasta aprovechar este cambio para hacer nacer nuevos “trabajos verdes”.

Bolsas plásticas

Por último, queremos abordar un tema importante, aunque ya tenga su espacio en la agenda medioambiental.

Para llegar a una sensible reducción -y esperada futura eliminación- de las bolsas plásticas, proponemos introducir una carbón tax para cada bolsa entregada a la venta y con eso provocar una inmediata reducción de su utilizo.

A los supermercados se le encargaría la responsabilidad de explicar las razones del nuevo costo. Este impuesto financiaría los programas de cuidados medioambiental y tendría un trasfondo educativo para explicar los daños provocados por las bolsas mismas.

Conclusiones

Es cierto, el inmenso negocio del plástico en el mundo es difícil de modificar, sin embargo, la obligación/control/reglamentación de empresas distribuidoras según lo planteado, llevarían a la obvia creación de una nueva cadena virtuosa.

Se crearía, finalmente, un círculo cerrado productor/distribuidor/consumidor/distribuidor/productor.

Quizás vale repetirlo: la propuesta no apunta a la eliminación del mercado del plástico sino que hacía su total reglamentación y control, eficaz en cuanto se revelaría ser un modelo win-win-win, rentable y dinámico.

Finalmente, gracias al código de barras, la reversión del paradigma, la sinergia con la Ley REP y una estricta fiscalización por parte de la Administración Pública en el control de las cantidad de plástico circulante y se podría:

1. Detener cuanto antes la dispersión del plástico en el medioambiente y facilitar progresivamente su descontaminación. 2. Limitar el uso de nuevos recursos naturales (materia prima/petróleo y energía) para su fabricación.

Fuentes
1 http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2008/646/1204412410.html
2 http://www.livescience.com/20183-plastic-ocean-insect-breeding.html
3 http://esa.confex.com/esa/2001/techprogram/paper_173.htm
4 http://www.livescience.com/15573-humans-hit-oceans-hard.html
5 http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-expedicion-Malaspina-confirma-que-la-contaminacion-llega-hasta-las-zonas-mas-remotas-del-oceano
6 http://www.gruppohera.it/gruppo/com_media/dossier_rifiuti/articoli/pagina54.html
7 http://www.economist.com/node/9249262
8 http://www.mma.gob.cl/1304/w3-propertyvalue-16542.html
9 http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2008:312:0003:0030:Es:PDF
10 http://www.legambiente.it/temi/rifiuti/riciclaggio
11 http://calcula.mihuella.cl
12http://www.adnkronos.com/sostenibilita/tendenze/2014/09/05/caccia-alla-plastica-nel-mediterraneo-lavoro-plastic-busters_J5O0HJE4LWXqyTYHfPSM7M.html
13 http://www.corriere.it/scienze/energia_e_ambiente/11_marzo_10/mediterraneo-plastica_25157d04-4b03-11e0-9e9a-b429a0ac9415.shtml
14 http://www.sertox.com.ar/modules.php?name=News&file=article&sid=5210
15 http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf__Mitos.pdf
16 https://www.youtube.com/watch?v=h1MOqx73K9c
17 http://www.recytrans.com/blog/como-se-recicla-el-plastico/
18 http://www.emeraldinsight.com/doi/abs/10.1108/09600039210022051 1992, ensayo Drs. Pohlen y Farris de la Universidad del Norte del Texas
19 http://www.coquofoodmagazine.com/supermercado-a-embalaje-cero/
20 www.pesonetto.it
21 http://www.hubsustentabilidad.com/el-reciclaje-busca-su-lugar-como-un-negocio-con-futuro/
 
Link útiles:
Mapa mundial de los desechos y de su recolección
http://www.atlas.d-waste.com
Botella retornable en el mundo
http://en.wikipedia.org/wiki/Container_deposit_legislation http://en.wikipedia.org/wiki/Reverse_vending_machine
Códigos de barra
http://www.codigodebarras.pe/codigo-de-barras-simbologias/
Jerarquía de la basura
http://en.wikipedia.org/wiki/Waste_hierarchy Waste in Sweeden http://www.avfallsverige.se/fileadmin/uploads/Rapporter/SWM_2013.pdf
Incentivos y multas en Italia
http://www.legambiente.it/contenuti/comunicati/ridurre-e-riciclare-prima-di-tutto-un-nuovo-sistema-di-penalita-e-premialita-un
Modelo Europeo de reciclaje
http://www.plastico.com/temas/El-reciclaje-de-plasticos-en-la-Union-Europea+3043922
Articulo sobre el sistema Europeo
http://www.eea.europa.eu/es/pressroom/newsreleases/las-mayores-tasas-de-reciclado
Estadísticas 2011 en Europa
http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_PUBLIC/8-04032013-BP/EN/8-04032013-BP-EN.PDF
The truth about recycling
http://www.economist.com/node/9249262