Las razones son más que obvias:

• Tres cuartas partes de la reserva pesquera mundial están completamente explotadas, sobre explotadas o simplemente agotadas. Las aguas comunitarias llegan al 88% de explotación, ya no queda nada…

• Los grandes predadores y sus poblaciones han sido literalmente exterminadas por la sobre pesca. El bacalao, el atún o el pez espada son algunos ejemplos que han llegado a disminuir su población en un 90%.

• Los espacios protegidos en el mar sólo alcanzan el 1% del total, algo completamente ridículo si lo comparamos con la también pequeña cifra del 11% del territorio terrestre que si está protegido de nosotros mismos…

Las causas las conocemos ya de sobras:

• La sobre pesca

• La acuicultura

• Destrucción del fondo y de la vida marina

• Actividades ilegales

España forma parte importante del grupo de países más consumidores de pescado. Cada vez se nota más cómo van desapareciendo paulatinamente de las pescaderías, especies como el bacalao, la anchoa o el atún rojo, entre otras.

Bueno todo esto está muy bien, ya lo hemos leído en muchas ocasiones o nos lo han comentado en otras, pero… ¿Qué podemos hacer nosotros? Sólo somos los consumidores finales y no decidimos que pescar, ¿no es así ?…

Pues no, no es así, podemos hacer que nuestra cesta de la compra, se convierta en un acto solidario con nosotros mismos y con nuestros mares, el consumo responsable de pescado es algo a lo que tenemos que aprender desde YA.

A veces no nos lo ponen muy fácil, pues no sabemos a ciencia cierta el origen de las especies o si el tamaño es el adecuado. Para ayudarnos en nuestra elección dos importantes organizaciones ecologistas se han puesto a trabajar y cada una de ellas nos presenta una guía muy útil para nuestro saber.

WWF/Adena http://assets.wwfes.panda.org/downloads/guiadebolsillo.pdf

Adena presenta una guía de la que ya hablamos en su momento pero queremos recordar nuevamente aquí. Una guía de bolsillo que deberíamos de llevar todos en nuestra cesta de la compra . La guía está divida en tres partes; una de color verde, que contiene las especies a consumir sin problemas; otra de color naranja en la que aparecen aquellas especies de consumo MUY moderado y la última de color rojo con aquellas que No deberíamos de consumir nunca.

Por su parte Greenpeace ha elaborado también una guía muy útil en la que nos explican las razones por las que deberíamos de practicar éste tipo de consumo, seguida de una exhaustiva y detallada lista de las especies que están en peligro de sobre explotación. Cada especie tiene su hoja explicativa y sorprenden muchas de las cosas que podemos leer.

http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/lista-roja-de-especies-pesque.pdf


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En la guía roja de Greenpeace, podemos encontrar también cinco consejos generales para realizar un consumo responsable de pescado:

1. Come menos pescado a la semana, pues los océanos no podrán soportar tanta presión durante mucho más tiempo.

2. Rechaza los pescados pequeños y si denuncias su venta mucho mejor. Servicio de Protección de la Naturaleza 900 101 062

3. Compra el pescado más cercano, ya que el impacto que sufren las poblaciones locales que pierden acceso a sus recursos no lo tiene nadie en cuenta. A nadie le gusta que le vengan a quitar el pan…

4. Consume pesca selectiva, capturada con anzuelo o red artesanal. Las redes industriales capturan todo tipo de especies sin selección, eliminado gran diversidad de los mares.

5. La acuicultura no es la solución a nuestros “mares”. Muchas de las especies que se crían en las granjas o son capturadas pequeñas eliminándolas del ecosistema y del curso de reproducción y crecimiento natural, o bien son engordadas con la captura de grandes cantidades de otros peces, contribuyendo así a la eliminación de otras especies.

Si todos somos responsables, si todos mañana consumiéramos tal y como nos aconsejan los expertos, pasado mañana ya se notaría en nuestros mares. Siempre os digo lo mismo, y no me cansaré de repetirlo, el verdadero poder está en nuestros actos, sólo el gran publico tiene la decisión final para continuar con los desastres que se originan en las capas altas o para pararlos definitivamente.