Sorprende gratamente como por fin, alguien en este país empieza a actuar seriamente contra los problemas medioambientales que venimos arrastrando desde hace ya unos años. Parece que el sorprendentemente calido invierno que acabamos de atravesar, junto con los esfuerzos de personas de la talla de Al Gore, han hecho mella en la sociedad newyorkina.

An Inconvenient Truth (“Una verdad inconveniente”) ha sido el documental que Al Gore ha paseado por todo el mundo y que ha abierto los ojos a un gran numero de personas aquí, en norte América. Pero ahora, justo cuando el tirón de Gore se estaba frenando, aparece Leonardo Di Caprio siguiendo sus pasos. Todo se debe a una conversación sobre los efectos del
calentamiento global, que ambos sostuvieron hace una década (cuando el actor Leonardo DiCaprio estaba en la cúspide de su estrellato y Al Gore era vicepresidente de Estados Unidos).

Ahora que es todo un defensor del medio ambiente, DiCaprio le sigue los pasos a Gore incluso, presentando otro documental sobre
cambio climatico en el Festival de Cine de Cannes; “The 11th Hour” (traducido al castellano como “La penúltima hora”) que explica la manera en que los humanos hemos cambiado el clima y cómo podemos reparar el daño. A diferencia de Gore, el filme de DiCaprio no trata de demostrar que el
calentamiento global existe, sino que toma el hecho como un punto de partida del film. Hace preguntas filosóficas y las responde, tales como, ¿cómo es que el ser humano ha permitido que la naturaleza se deteriore hasta este punto?. DiCaprio narra el documental, dirigido por Leila Conners Petersen y Nadia Conners, e incluye comentarios desde el físico Stephen Hawking hasta el ex líder soviético Mijail Gorbachov.

[Nueva York quiere liderar la lucha de las grandes urbes mundiales contra el
cambio climatico]

Esta necesaria tendencia de la ecología y el medioambiente, ha sido siempre rechazada por el publico americano, pero parece que por fin empieza a calar en esta sociedad y la verdad es que lo hace con buen pie. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, presentó en la Cumbre Mundial de Grandes Ciudades C40 sus propuestas para frenar el
cambio climatico y convertir la ciudad de los rascacielos en la Gran Manzana “verde”.

fotoNueva York quiere liderar la lucha de las grandes urbes mundiales contra el
cambio climatico y Bloomberg ha puesto ya en marcha las directrices de su plan; una serie de objetivos en pro del medioambiente, entre los que destaca una reducción del 30 por ciento en las emisiones urbanas que generan el “
efecto invernadero” para el año 2030.

Como no, en dicho plan también hay medidas polémicas, como la implantación a muy corto plazo de un plan que obligará a pagar un peaje urbano a aquellos automovilistas que deseen utilizar su vehículo en determinados sectores de Manhattan; en concreto desde la calle 86 hacia el sur, es decir, las dos terceras partes de la ciudad. Se habla de ocho dólares para los automóviles y veintiuno para los camiones (5,7 y 15 euros). No es que sea en absoluto, una idea descabellada, de hecho, funciona con éxito en ciudades como Londres, Estocolmo o Singapur. Pero lo que si es verdad es que ya se pagan seis dólares (algo más de cuatro euros) por cruzar cualquiera de los túneles que unen Nueva York con Brooklyn y Nueva Jersey, y que la Autoridad Metropolitana del Transporte de Nueva York gestiona el peaje de siete puentes y dos túneles de acceso (los mayores del país en volumen de tráfico) por donde cruzan 800.000 vehículos al día.

Yo creo que mejor que aumentar el precio de entrada a la ciudad, seria incentivar el uso del transporte publico, así como el compartir el uso de los vehículos. Muchas veces, vemos una larguísima cola de coches que, en hora punta, desean entrar al centro de las grandes ciudades. Por lo general, dichos automóviles transportan a un solo viajero. Si se consiguiera que además de un conductor, también fuera un pasajero, las emisiones de Co2 se reducirían a la mitad. Tal vez la ciudad no se haría mas rica, pero las emisiones de gases contaminantes disminuirían considerablemente. No digamos si en el coche fueran tres o cuatro personas.

[La gente de a pie esta encantada con este nuevo rumbo que ha tomado Nueva York]

Todo se centra en la lucha por reducir la emisiones de dióxido de carbono relacionadas con el transporte, por lo que junto a estas medidas, también se ha anunciado una ampliación y una transformación del sistema de transporte público.

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fotoYa está en marcha el plan que hará que de aquí al 2012, toda la flota de taxis de la ciudad use un sistema híbrido de combustión que los hará menos contaminantes. El sistema híbrido utiliza gasolina y electricidad para propulsar los vehículos, resulta más económico y emite menos gases de combustión que un automóvil normal.

Nueva York cuenta actualmente con una flota de casi 13.000 vehículos, los famosos “taxis amarillos”, que actualmente consumen un promedio de 17 litros de gasolina por cada 100 kilómetros. Bloomberg aseguró que la nueva flota “verde” bajará ese promedio a 8 litros por cada 100 kilómetros.

Junto a todas estas medidas, también se ha asegurado que la ciudad va a llevar a cabo un plan de promoción del uso de energías más limpias, para lo que se incentivará el uso de aparatos más eficientes de calefacción y refrigeración, y se renovará la maquinaria de las plantas eléctricas que abastecen a la ciudad. El ya famoso plan de los 127 puntos incluye además la construcción del metro de la Segunda Avenida, el fomento de la ecoeficiencia en los edificios nuevos, la cobertura de vías férreas y autopistas, la creación de más carriles bici, la eliminación de impuestos locales sobre vehículos híbridos, la plantación de un millón de árboles en diez años e incluso, el cultivo de mejillones que absorban la contaminación fluvial.

A mi juicio, lo mejor de todo este asunto, es que la gente de a pie esta encantada con este nuevo rumbo que ha tomado Nueva York. Todos se comentan pequeños trucos para ahorrar energía en sus casas, se ha disparado la venta de bombillas de bajo consumo, crece la demanda de paneles solares, etc.

[Los norteamericanos son cada vez más sensibles a la ecología en su vida cotidiana]

Queda patente que los norteamericanos son cada vez más sensibles a la ecología en su vida cotidiana. Y los políticos lo saben. Por eso la protección del medio ambiente se esta convirtiendo ya, en un tema importante de la campaña electoral presidencial para 2008. De hecho, quiero pensar que es una casualidad el que surjan rumores sobre la posibilidad de que el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, esté planeando invertir 1.000 millones de dólares en un intento independiente por llegar a la Casa Blanca, junto a todo este alboroto ecológico.

fotoPero la verdad es que el financiero multimillonario de 65 años de edad ha negado en varias oportunidades tener interés en postularse, insistiendo en que completará su período como alcalde, que culmina en 2009, pero no ha silenciado los rumores de la prensa.

Bloomberg, numero 142 en la lista Forbes de los hombres mas ricos del mundo y ex operador de Wall Street que fundó el servicio de noticias financieras que lleva su nombre, ha probado ser un alcalde popular. A pesar de ser republicano, apoya el aborto, el control de armas y el matrimonio homosexual, más típico de los demócratas liberales.

Varios informes recientes han sugerido que Bloomberg podría integrarse a la carrera hacia la Casa Blanca, si pensara que podría ganar a los otros dos competidores, pero el Washington Times publicó recientemente que el alcalde estaría considerando postularse solo para influenciar el debate.

Es curioso pensar que, tras preguntarnos si Estados Unidos está preparado para su primer presidente mujer o afro descendiente, ahora comienzan a interrogarse si el pueblo norteamericano podría elegir al primer jefe de estado judío en 2008.

Solo podemos esperar que todas las buenas intenciones que la ciudad esta poniendo para convertirse en un referente mundial a nivel ecológico y medioambiental, no sean fruto de una estrategia política, ya que las personas que habitan sus calles, de verdad están orgullosas y emocionadas con la idea de esforzarse en vivir en un planeta mejor y mas limpio.