Varias semanas después de que siete indígenas aislados emergieran junto al límite fronterizo entre Brasil y Perú, más indígenas no contactados han establecido su primer contacto con agentes del Gobierno brasileño. Denuncian que huían de ataques en Perú. © FUNAI

Se piensa que el grupo, formado por alrededor de dos docenas de indígenas, incluye a hombres, mujeres y niños. Según han informado, huían de los ataques de invasores en Perú.

Según el Ministerio de Sanidad brasileño, los indígenas se encuentran en buen estado de salud y han estado residiendo en el puesto gubernamental de monitoreo de “Xinane”.

El contacto se produce a raíz de un incidente similar que tuvo lugar a finales de junio de 2014, cuando siete indígenas de la misma tribu establecieron contacto con la comunidad indígena sedentarizada asháninka y con agentes de la FUNAI, el departamento de asuntos indígenas del Gobierno brasileño, en el estado de Acre junto a la frontera con Perú. Los indígenas recibieron tratamiento médico de emergencia por infección respiratoria aguda y se les mantuvo brevemente en “cuarentena” antes de que regresaran junto a su comunidad a la selva.

Los investigadores han criticado la falta de protección de las tierras de los indígenas aislados en Perú, a raíz de la información facilitada por los indígenas que relatan haber sido atacados brutalmente y que sus familiares ancianos fueron “masacrados” por los invasores de su tierra; se piensa que los atacantes podrían ser traficantes de cocaína. Mientras el pasado mes de marzo de 2014 las autoridades brasileña y peruana firmaron un acuerdo para trabajar conjuntamente en la protección de la tierra de los pueblos indígenas aislados en la región, los madereros ilegales, traficantes de drogas y las empresas de hidrocarburos siguen poniendo las vidas de los indígenas aislados en peligro extremo de violencia y enfermedades.

Un intérprete presente durante el primer contacto dijo: “La mayoría de los mayores fueron masacrados por los blancos peruanos, que les dispararon e incendiaron las casas de los aislados. Ellos dijeron que muchos mayores murieron y que llegaron a enterrar hasta tres personas en una misma fosa”.

Nixiwaka Yawanawá, un indígena amazónico del estado de Acre, ha declarado: “Me entristece ver que mis familiares no contactados se encuentran amenazados de exterminio y que Perú no ha asumido su responsabilidad. Tanto las autoridades brasileñas como peruanas deben proporcionar la financiación necesaria para protegerlos, mientras todavía estemos a tiempo; de otro modo más personas inocentes serán aniquiladas a la vista de la opinión pública internacional”.

Carlos Travassos, director de la unidad de la FUNAI para indígenas aislados, declaró a Amazonia Blog: “Esta podría ser la última vez que vemos a estos jóvenes; mañana podrían haber muerto de enfermedades o disparos”.

Los pueblos indígenas aislados son las sociedades más vulnerables del planeta. Tienen muy poca o ninguna inmunidad frente a enfermedades comunes, como un resfriado, la gripe o el sarampión y podrían resultar aniquilados por la propagación de epidemias o por la violencia que ejercen los foráneos que invaden su tierra.

Más de 11.000 personas han enviado una petición por email llamando a Perú y Brasil a proteger las tierras de los pueblos indígenas aislados como una cuestión de máxima urgencia.

Stephen Corry, director de Survival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, dijo hoy: “Los testimonios de estos indígenas, acerca del asesinato de sus familiares y del incendio de sus casas, son desconcertantes. Aparentemente estos sucesos habrían acontecido en el lado peruano de la frontera, probablemente a manos de madereros ilegales y traficantes de droga cuya presencia en la región se conoce desde hace años. ¿Qué necesita el Gobierno peruano para proteger eficazmente el territorio de estos pueblos?”.

survival.es