Una parte de nuestra vida transita entre sueños, anhelos y utopías. Otra se consume en tener presente. También, algo dentro de nosotros, busca dejar un legado, como testimonio de nuestra presencia en el mundo de los vivos. Para algunos, con dejar descendencia, unas que otras fotos, algún escrito o algún bien material, la misión esta cumplida. La simplicidad de lo vivido les dio para eso.  Para otros, el sentido de la existencia y de trascender como seres vivos de este planeta, pasa por hacer aportes sinceros para mejorar el mundo en que vivimos y crear bases que nos permitirá avanzar hacia un mundo mejor para los nuestros y  el resto de las especies.

¿Es posible crear un mundo mejor desde el presente?

Un mundo mejor es una construcción dinámica y permanente que como generación, aun cuando nos disperse una cultura de las prisas, la administración de un presente que adsorbe una buena parte de nuestras energías, es el gran compromiso por la continuidad de la vida, que no debemos obviar, ni olvidar. 

Contribuir a que las cosas cambien a favor, no es tarea exclusiva de científicos, maestros, filósofos, poetas o estadistas. Usted desde su modesta trinchera de vida, puede hacer su parte. Defender el ambiente, proteger sus especies, sembrar árboles, frenar el sobre consumo, impartir educación ambiental, entre otras.  Es una manera de ponernos a trabajar para que ese mundo mejor ocurra.  Todo lo que podamos hacer desde ya, será la verdadera huella.

Al final del ciclo, de este maravilloso perigranaje por la Tierra, diremos cuando en retrospectiva nos preguntemos ¿Qué hicimos para que este mundo sea mejor?. Ojala que tu,  amigo lector, junto a otros muchos màs podamos decir  que si aportamos por mejorar  nuestro ùnico mundo.