El mes de diciembre comenzó, como ya es tradición, comprando a mansalva en las rebajas. Es lo que se denomina comúnmente como el “viernes negro”, debido a que los comercios, salen del “rojo” con grandes ganancias. Se puede decir que literalmente, la gente se vuelve loca ese día. Los comercios abren sus puertas a las 4 de la mañana, para que todos tengan la oportunidad de comprar algo antes de ir a trabajar, y por supuesto, a esas horas, ya hay numerosos consumidores que hacen cola para ser los primeros en tener la oportunidad de elegir los productos que andan buscando. Puedo apuntar como curiosidad que incluso la famosa cadena JCPenney, ofrece a sus clientes llamadas de telefono a modo de despertador, a tiempo para la apertura de sus tiendas, como ya he dicho, a las 4 de la mañana, hora local.

La Federación Nacional de Minoristas (NRF) afirmó que hubo 133 millones de personas en las tiendas entre dicho viernes y el domingo. Quizá la economía americana no esta muy bien de salud, pero hay que apuntar que al encontrarse el dólar en horas bajas, muchos europeos cruzaron el charco para sacar partido al cambio de divisa.

[Mi propia experiencia me dice que la gente en Estados Unidos es de verdad caritativa]

La verdad es que aquí todo se vive de una manera extraña este año. No olvidemos que se trata de Estados Unidos, el país del exceso por excelencia. Así, aunque nos encontramos con noticias económicas muy preocupantes, la actitud de la calle, sigue siendo la de la excentricidad y el total desenfreno. De hecho, se calcula que los estadounidenses se gastarán de media entre entretenimiento, regalos, viajes y decoración unos 1.116 dólares en estos días. Puede que las negociaciones estancadas entre los dueños de los teatros de Broadway y los tramoyistas, bloqueen los telones de los famosos musicales desde hace varios días, pero eso no significa que no se pueda acudir a espectáculos de lo mas extravagante. Un buen ejemplo es el concurso de comer pavo; en Nueva York, el campeón ha sido Tim Janus, el cual devoró en un cuarto de hora, un pavo de más de cuatro kilos acompañado de puré de patatas, un kilo de salsa de arándanos y de un pastel de calabaza entero. Desde luego, en la Gran Manzana, el que no se divierte es porque no quiere.


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Muchos turistas norteamericanos o extranjeros se han volcado hacia los espectáculos del ya famoso “off Broadway” (fuera de Broadway), o incluso, a los del “off off Broadway” (fuera del fuera de Broadway). Se trata de producciones de menor presupuesto, aunque no necesariamente de peor calidad. Pero si que suponen menos negocio para la ciudad y para la economía que gravita en torno al mundo del espectáculo.

La locura de las compras en estos dias, es también una bendición para las obras caritativas. Sorprende ver la generosidad de la gente que es capaz de dar dinero a cualquier tipo de asociación, aunque no conozcan ni siquiera el nombre. Frente a muchas de las tiendas de Nueva York hay miembros del Ejército de Salvación vestidos de rojo y haciendo sonar una campana, recogiendo donativos sin parar. Muchas veces he leído o ecuchado que a lo mejor, los americanos buscan redimir de alguna manera, el despilfarro tan exacerbado de estas fechas. Pero la verdad es que mi propia experiencia me dice que la gente en Estados Unidos es de verdad caritativa. Desde luego, no se permite que nadie pase estos días sin comer pavo, puré y pastel de manzana. Si alguien no tiene suficiente dinero para comprarlo, los ayuntamientos de los cinco barrios o sus parroquias no paran de donar este tipo de comida.

Quizá algunas entidades se tengan que empezar a plantear la opción de la caridad como salida a una difícil situación financiera, que ya se compara con la vivida en 1983. En concreto me refiero a la compañía Airbus, cuyo director Thomas Enders, ya ha anunciado que espera pérdidas enormes debidas a los efectos del cambio euro-dólar. El problema de Airbus es que produce sus aviones en Europa, y luego son vendidos en dólares, lo que hace que al cambio, suponga unas pérdidas considerables.

[Nueva York en Navidad es la ciudad mas fabulosa del mundo]

De hecho, Airbus lleva ya algún tiempo primando encargos a suministradores que fabriquen en el área del dólar y fomentando que aquellos que no lo hacen, comiencen a fabricar en lugares en los que la contabilidad no se haga en euros. El problema es que el mercado aeronáutico, al igual que el del petrolero, funciona siempre con precios en dólares y la debilidad de la moneda estadounidense es realmente preocupante en estos momentos. Incluso ya se llega a oír, como un murmullo en la calle, la posibilidad de la creación de una nueva moneda conjunta entre Estados Unidos, Canadá y México, para poder hacer frente al ahora poderoso euro.

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Los analistas están preocupados porque la crisis que está atravesando Estados Unidos en los últimos meses puede afectar a todos los países desarrollados, especialmente a los de la Unión Europea y a Japón. Una de las claves de esta repercusión de la crisis, la encontramos en los aumentos constantes de los precios del petróleo, que no es fácil que vuelvan a reducirse a corto plazo. Y es que en realidad nos estamos acercando al cenit de la producción petrolera.

En el último año, la producción mundial de petróleo creció un 0,8%, mientras que la demanda en el mismo período, creció cerca del 3%, debido entre otras causas, la incorporación al alto consumo de países como China. En general, el consumo supera a los descubrimientos de nuevos yacimientos hasta tal punto, que en la actualidad se ha alcanzado la alarmante proporción de que por cada barril que se descubre, se gastan cuatro. Resulta evidente que la producción mundial se está acercando a su capacidad máxima, mientras que la demanda seguirá aumentando. Se prevé que para que puedan satisfacerse todas las futuras necesidades energéticas, la producción mundial de crudo debe crecer un 50% entre hoy y el año 2025.

Todo se resume como casi siempre, al famoso dicho de “una de cal y otra de arena”. Puede que la economía se encuentre en un momento de lo mas delicado, que Broadway pase por una de las crisis mas importantes de su historia, incluso que el resto del planeta mire con malos ojos hacia Estados Unidos, pero basta con darse un paseo por la Quinta Avenida una vez que ha caido la noche, para darse cuenta de que Nueva York en Navidad, es la ciudad mas fabulosa del mundo y que esto se debe prácticamente en exclusiva, a sus millones de habitantes. A todos ellos les deseo de corazón una Feliz Navidad, Hanuka o Kuanza.