Además cerca del 80% de los mil cien millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos o bajos.

Conscientes de estos datos y de la evolución del mercado, en 2017, el mayor fabricante de tabaco del mundo, reorientó su estrategia al anunciar que «funcionaría para un mundo libre de humo». Para apoyar su nueva misión, la multinacional ha lanzado una acción positiva en seis de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, incluidos los relacionados con la reducción del consumo de agua, todas sus plantas se anuncian como carbono neutral para 2030, la igualdad de género, más de dos millones de empleos inducidos por su suministro a más de 450,000 granjas, o el gasto del  92% de su I + D se dedicó a productos sin humo en 2018. «Los ODS son una motivación adicional para transformar nuestro negocio», según PMI.

Esta estrategia coincide con los movimientos de Philip Morris hacia productos sustitutivos: el mercado del cannabis y del cigarrillo electrónico. Así lo pone de manifiesto su CEO, André Calantzopoulos “Reemplazar cigarrillos con productos libres de humo llevará tiempo. Por nuestra parte, estamos haciendo esfuerzos significativos para acelerar esta transición. Hasta la fecha, hemos dedicado más de 400 científicos e ingenieros, e invertido casi USD 5 mil millones en la investigación y desarrollo de productos innovadores libres de humo a los que los fumadores adultos pueden cambiarse. Pero no podemos hacerlo solos. Ha llegado el momento de tener un diálogo abierto y significativo sobre el papel que pueden desempeñar los productos libres de humo en la mejora de la salud pública, y el efecto que tiene la legislación actual en muchos países para evitar que los fumadores adultos obtengan toda la información disponible.”

¿Dejar de Fumar?

Su estrategia es alentar a sus clientes a dejar de fumar. Por un lado, con el cigarrillo electrónico IQOS. Ya ha seducido a más de ocho millones de fumadores y debería representar el 40% de las ganancias para 2025. Pero hay debate sobre su nocividad. En los Estados Unidos, los vapers están en caída libre porque se cree que causaron 33 muertes. E incluso yendo más allá, PMI lanzó en abril de este año un seguro de vida dirigido a los fumadores con grandes bonificaciones para las personas que dejan de fumar o se mudan a IQOS.

Según Calantzopoulos, “los productos de tabaco calentados y los cigarrillos electrónicos no generan combustión ni humo . Nuestros resultados científicos hasta la fecha apuntan en la dirección en que cambiar por completo a estos productos es probable que presente menos daño que seguir fumando. No tiene sentido negar a los fumadores adultos el acceso a mejores alternativas”. «Esencialmente, la mayoría de estos productos son tratados como cigarrillos desde una perspectiva reguladora, en la forma en que podemos comunicarnos con los consumidores acerca de ellos«.

Pero, ¿es esta posición sostenible para un fabricante de tabaco que perjudica directamente al menos uno de estos objetivos, la salud?

El grupo fue excluido del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, como otras compañías tabacaleras, en 2017.  Pero para PMI, esto “no cambia su implicación”.

Pero podemos plantearnos:

¿Son los ODS objetivos inexcusables para toda empresa responsable adaptándolos a su estrategia de negocio y en un cronograma progresivo?

¿Deben los actores económicos aprovechar los ODS porque tienen un verdadero poder transformador sobre los productos, los procesos y el ecosistema de la empresa?

¿O son un mercado de oportunidades donde elegimos los que más nos convienen?

¿Son los ODS prioritarios para la estrategia de la empresa?

¿Cuál es su capacidad para reducir sus impactos negativos? 

¿O cuál es la credibilidad de la empresa con respecto a sus compromisos pasados? 

Precisamente en este punto, uno de los aspectos más claros sea el dinero invertido por la industria tabacalera en el cabildeo para una regulación que le sea favorable…y en contra de la salud de las personas. Un análisis de LobbyFacts publicado en 2016, que compara el gasto de lobby de la industria tabacalera año tras año, revela que 2013 fue su año de mayor gasto. 2013 representa el apogeo de la batalla del lobby sobre la revisión de la Directiva de productos de tabaco y varios actores clave de la industria, aumentaron drásticamente sus gastos de lobby para reflejar eso.

El gasto total del lobby de la industria tabacalera de la UE en 2013 superó los 8.412.500 euros, lo que representa un aumento del 100% más que el año anterior.  Philip Morris International declaró gastar € 1 millón en 2012, pero € 5 millones en 2013, es decir, Philip Morris International llevó a cabo una gran operación de cabildeo dirigida a los eurodiputados, funcionarios de la Comisión (y Estados miembros de la UE) para enmendar y / o retrasar la Directiva revisada sobre productos de tabaco.

Es cierto que según el informe, la caída en el gasto declarado en 2014 (en comparación con 2013) es causada en gran parte también por Philip Morris International (disminución del 65 por ciento). Desde entonces, el gasto se ha estabilizado y en 2015 fue prácticamente igual a 2014. Esta caída en el gasto puede deberse al cambio en las normas de registro de lobbies, una mayor presión pública y al escrutinio de los medios para ser más transparentes.

En un contexto de cambios regulatorios y de mercado en muchas industrias, es importante objetivar los ODS y su uso por la empresa y como test de evaluación para evitar el greenwashing a costa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la primera y más importante responsabilidad corporativa para con los ODS sea no socavar su consecución y la coherencia, y la transparencia en la consecución de sus objetivos.