Aunque parezca que les hago un favor dándoles plaza y comentario, no puedo dejar de escribir sobre las manifestaciones del sábado. No es fijación, es pena por los claxon de los automóviles que participaron, víctimas inocentes de un patrono equivocado.
En medio del fragor de la batalla del Covid19, una guerra global, unos cuantos siguen a lo suyo en un intento milenario e involucionista.
El trío de la bencina fue una comedia musical cinematográfica alemana de los años 30. En el horizonte de aquel Berlín de los nacientes años …