Otro Mundo Es Posible

El auténtico descubridor de la Antártida

Arpad Benedek. Islas Shetland del Sur

En su expansión hacia el sur del continente americano, una serie de marinos españoles y portugueses habían superado ya varios hitos importantes. Díaz de Solís llegaba hasta el Río de la Plata; Magallanes descubría el paso del Atlántico hacia el Pacífico; Sarmiento de Gamboa llegaba a Punta Arenas, al sur de Chile en la confluencia del Estrecho de Magallanes y la Tierra de Fuego; Francisco de Hoces en el San Lesmes llegaba más al sur todavía.

La exploración hispanoportuguesa de América empujaba a sus navegantes y exploradores cada vez más al sur.

Es en esta coyuntura histórica cuando Gabriel de Castilla zarpa de Valparaíso en marzo de 1603 a al mando de tres naves: el galeón Jesús María, de 600 toneladas y 30 cañones; el Nuestra Señora de la Visitación, que había pertenecido al corsario Richard Hawkins; y el Nuestra Señora de las Mercedes, de 400 toneladas. El objetivo del viaje, ordenado por su primo el virrey del Perú Luis Velasco y Castilla, era reprimir las incursiones de corsarios holandeses en los mares del sur de Chile.

Durante la travesía una fuerte tormenta le obligó a salir de su ruta empujándolo más allá de los 55º de latitud sur, la posición que en 1525 alcanzó el primer descubridor del paso al sur del cabo de Hornos, Francisco de Hoces. Posteriormente, la flotilla habría alcanzado los 64° de latitud sur.

No se han hallado aún en archivos españoles documentos que confirmen la latitud alcanzada y las tierras avistadas; sin embargo, el relato del marinero holandés y ex miembro de la desastrosa expedición de Jakob Mahu, Laurenz Claesz parece claro al respecto puesto que afirma textualmente “haber navegado bajo el mando del Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos a lo largo de las costas de Chile hacia Valparaiso, i desde allí hacia el estrecho, en el año de 1603; i estuvo en marzo en los 64 grados i allí tuvieron mucha nieve. En el siguiente mes de abril regresaron de nuevo a las costas de Chile”., realizando una descripción geográfica que coincide en todo con la de las islas Melchior, un remoto archipiélago sito en la bahía antártica de Dallman.

El archipiélago Shetland del Sur

Según otras fuentes que también atribuyen al Almirante De Castilla el descubrimiento, éste habría partido a bordo del navío Buena Nueva. En el verano austral de 1603 superó los 60º de latitud sur, y observó tierras montañosas cubiertas de nieve. Las coordenadas de sus descubrimientos indican que reconoció a las islas actualmente llamadas islas Shetland del Sur a las que llamó, por el nombre de su navío, “Islas de La Buena Nueva” en la parte septentrional de la península Antártica. Por las coordenadas que ofrece y por la descripción orográfica que realiza, es muy probable que hubiese llegado asimismo a las islas actualmente llamadas islas Melchior.

Muy poco se sabe de la vida de Gabriel de Castilla; tan solo que nació en Palencia, al parecer en una familia de noble linaje, y que murió en Lima el 20 de marzo de 1620. También que en 1596, su ya mencionado primo don Luís de Velasco y Castilla, virrey del Perú, le nombró general de El Callao y posteriormente fueron requeridos sus servicios para socorrer al gobernador García Óñez de Loyola en la Guerra del Arauco.

Su hazaña pasó prácticamente inadvertida para la historia hasta el siglo XVIII, mientras que Cook, que fue el primero en cruzar el círculo polar antártico en 1773, se hizo un hueco en la posteridad como el que abrió el camino a la Antártida. Curiosamente, Cook, aunque sí recaló en sus islas más próximas, nunca llegó a ver el continente antártico y, sin querer, lo circunnavegó.

Placa conmemorativa en la base Gabriel de Castilla.

Después de Gabriel de Castilla, otros navegantes españoles llegaron a latitudes similares. Así lo hace la Fragata Aurora en 1702 o la San Miguel en 1709, antes de que en 1773 el británico James Cook descienda hasta los 71° 10´ de latitud sur y se cree que la desaparecida San Telmo en septiembre de 1819.

La base que España posee en la Antártida, en la isla Decepción de las Shetland del Sur, lleva en su honor el nombre de Gabriel de Castilla.

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