La posibilidad de ejercer el poder durante doce años consecutivos, por parte de quien ha gobernado por y para las corporaciones mega-mineras en términos de entrega de nuestros recursos naturales no renovables, constituye un daño y un retroceso tal vez irreversible en el corto y mediano plazo, tanto para las libertades públicas como para la calidad de las Instituciones de San Juan.
La enmienda lograda para la perpetuación de José Luis Gioja como Gobernador de San Juan era el instrumento buscado por la Mineral-Política para consolidar un modelo de Estado autoritario, anti-democrático y puesto a disposición de una burguesía que ha devenido en oligarquía, que ha tomado el poder político real de la Provincia y que no ha trepidado en violar la Constitución para avanzar sobre los recursos hídricos del País, con el único propósito de garantizarse una tasa de ganancia que resulta repulsiva para la propia economía de mercado e incompatible con el sostenimiento un sistema democrático.
El domingo los sanjuaninos han escrito una de sus peores páginas de su historia. El domingo han votado en su propio perjuicio y el de las generaciones venideras.
Marcelo Arancibia
