Como en anteriores ediciones, la guía identifica los diferentes consumos de energía que se producen en la vida cotidiana del ciudadano y la oportunidad de mejorarlos llevando a cabo prácticas muy sencillas. La aplicación de esas prácticas tanto en el hogar como en el trabajo o a la hora de utilizar el coche, produce beneficios no sólo para el usuario —en términos de ahorro familiar— sino también para la economía en su conjunto y para la salud de nuestro medio ambiente.
Esta publicación ha sido asumida por otras agencias de la energía de países americanos de habla hispana, adaptando para su edición propia las cifras y contenidos de la edición española a su caso particular. En todos los casos ha conseguido un gran nivel de aceptación y distribución.
El éxito de la Guía Práctica de la Energía, en sus sucesivas ediciones, la ha convertido en una obra de referencia con la que IDAE contribuye a que los ciudadanos estén bien informados, adquieran una mayor conciencia y comprendan mejor el importante valor de sus pequeños gestos.
