En esta etapa es muy común que haya conflictos, rebeldías y las discusiones padre e hijo; para superar esta etapa es muy importante tener una base e influencia solida desde la infancia y los padres deben estar mentalizados de que este periodo es pasajero Cuando la relación entre padre e hijo se torna difícil, para mejorarla se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos, según la experta en coach de jóvenes, Carmen López:
- Nunca juzgue a su hijo. Los padres tendemos a juzgar a nuestros hijos, y catalogarlos sin conocer en profundidad porque actúan de una manera u otra. En lugar de esto hable con él, pregúntele porque actúa de tal manera y hace ciertas cosas, pero hágalo con un tono suave, y como si fuera su amigo.
- Respete el espacio de su hijo. Respete los momentos que su hijo escoge estar con sus amigos, respete la manera en que el organiza su espacio.
- Marque los límites de manera amable. No es necesario que le grita a su hijo para darle una orden o pedirle algo. Utilice siempre una tonalidad suave.
- Respete las decisiones de su hijo. Darle a los hijo una opinión y mostrar los pros y contra con respecto a una decisión son mejor arma que imponer nuestra forma de pensar. Además, recuerde que cada persona es diferente y usted no puede cumplir sus propios deseos a través de sus hijos
- No le imponga cosas a su hijo. Nunca exija a sus hijos cosas que no sean fundamentales y que en el fondo, son cosas que responden a sus propios deseos como padre.
- Respete el proyecto de vida de su hijo. Apoye a su hijo y dele oportunidades para que pueda conocer varias posibilidades de vida.
- Diga siempre la verdad. Si quiere recibir de su hijo sinceridad, usted debe dar lo mismo, nunca tenga secretos con su hijo, recuerde que ante todo deben ser amigos.
