Se eligió esta fecha por ser la que, en 1890, mediante resolución de la Primera Conferencia Internacional Americana (celebrada en Washington, D.C., entre octubre de 1889 y abril de 1890), fue creada la Unión de las Repúblicas Americanas y su secretaría permanente, la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, dando paso luego a la actual Organización de los Estados Americanos (OEA), en 1948.
Es un símbolo de soberanía y unión voluntaria de los pueblos americanos en una comunidad continental.
Una de las declaraciones hechas en la época y absolutamente vigente, aseguró que en el espíritu del Panamericanismo, las naciones de América podrían y debían: “… reafirmar los ideales de paz y solidaridad continental que todos profesan, fortalecer sus lazos naturales e históricos y recordar los intereses comunes y aspiraciones que hacen a los países del hemisferio un centro de influencia positiva en el movimiento universal a favor de la paz, la justicia y la ley entre las naciones”.
Esta efeméride es conmemorada con diversas actividades culturales, especialmente en las escuelas y colegios, donde es tradicional entonar el Himno de las Américas, obra del compositor argentino Rodolfo Sciammarellla, del que a continuación ofrezco una estrofa que no deberíamos jamás olvidar:
“Un símbolo de paz alumbrará el vivir
de todo el continente americano
fuerza de optimismo, fuerza de hermandad
será este canto de buena vecindad”.
