Otro Mundo Es Posible

El factor social de la educación

El abismo norte-sur crece por segundos, y mientras tanto, nosotros, “los del norte” estamos cada día más inmunizados del gemido de nuestro planeta, y no escuchamos sus gritos, que claman auxilio.

Pero, no todo es negativo, mucha gente va abriendo sus ojos, limpiando sus oídos y comenzando a despertar. Más o menos críticos, la gente comienza a moverse, a hacer algo. Más o menos efectivos y fecundos, las personas se van comprometiendo en distintos espacios como voluntarias. Hay una gran voz de esperanza en forma de solidaridad que nace en nosotros. Grandes o pequeños, hombres o mujeres, altos o bajos,… todos podemos hacer algo.

En el norte hay mucho camino por hacer: cambios de estilos de vida para que sea universalizable, sensibilización, estructuras que deben repensarse,… En el sur el trabajo es tanto o más necesario, salir de la situación de pobreza y exclusión depende de todos.

Nosotros, que estamos estudiando o trabajando, pero que la mayoría hemos tenido acceso a la educación, tenemos mucho que hacer y denunciar. Somos unos privilegiados, con una poderosa herramienta en nuestras manos: el saber. Saber que puede estar al servicio de los más ricos de este mundo o que puede mirar con cariño a los más débiles y poner todo lo aprendido en manos de la gente que más lo necesita. Las experiencias y formas son múltiples:

Son muchas posibilidades de elección que tenemos en nuestra mano y que nos empujan a decantarnos a un lado u otro de la balanza.

Todos tenemos la posibilidad de optar por el “Sur”, las herramientas necesarias son abrir los ojos, los oídos, tener ganas de ponerse a buscar los cómos y estar dispuesto a ensuciarse las manos.

¿Tú de qué lado estás?

Sonia Fernández Holgin

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