Otro Mundo Es Posible

Energía solar para cocinar

Preparar nuestros alimentos es un elemento del ciclo contaminante que, al ser individual y doméstico, nos dificulta aceptar que sea tan grave. Sin embargo, para ayudarnos, pensemos en ese gran concierto de fuegos, microondas, varillas eléctricas, vapores, humos y aceites burbujeantes, aportando sus emisiones diarias a las toneladas de dióxido de carbono que sobrecargan la atmósfera, al unísono desde cientos de millones de cocinas en todo el planeta.

Si analizamos las energías que más se usan para cocinar, tenemos básicamente fuego por leña, gas o querosene y electricidad, en cada una pesa el costo económico y aún más el ambiental:

Si bien estas energías son uno de los pilares del pensamiento tecnológico moderno,  que marcan el grado de desarrollo alcanzado, ha llegado el momento climático preciso para responder a la crisis que ellas han ido generando, para ver las alternativas ya a nivel de proyecto de vida, de política pública y de planificación nacional, departamental y municipal. Es una gestión transversal que debe involucrar al área jurídica, designando a las energías limpias como un derecho y una necesidad básica (3).

En esa orientación, la energía solar se plantea como una alternativa limpia para cocinar y ya existen experiencias que están reportando disminución de gases contaminantes casi en una tonelada por año/por cocina solar (4) .  En el caso de la ciudad de La Paz por ejemplo, siguiendo el cálculo de que  hay cien mil familias, pongamos que cada una de ellas cambia a energía solar en la preparación de sus alimentos,  se evitarían casi cien mil toneladas de gases de efecto invernadero en un año.

Por todo esto, una vez que entendamos que el cambio a energías limpias es una necesidad básica, las movilizaciones sociales deben inscribir en su agenda a la energía solar para la alimentación, que resulta siendo también un factor de soberanía alimentaria porque logra desprenderse de la dependencia energética extractivista.

Katherine Fernández es miembro de la Asociación Inti Illimani, La Paz-BoliviaNOTAS1. El cambio climático es una crisis superior a todas las crisis económicas que hayamos conocido, porque ahora las incluye.2. El análisis en este punto es largo con respecto a los costos sociales, ambientales y culturales, que es necesario hacer en otro artículo con detalle.3. Ya estamos experimentando en Bolivia que muchos derechos legislados y constitucionalizados, no se respetan y no se cumplen, pero la estructura que hace a la administración del país debe seguirse utilizando porque así es nuestro órgano social, el siguiente paso es utilizar y operacionalizar nuestras leyes en la práctica.4. Estudios de la Asociación Inti Illimani que lleva a cabo talleres de construcción de cocinas solares en comunidades rurales de Bolivia desde hace una década.

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