De las hojas, lágrimas. -Lorca camina en silencio y regresa a Lima y a Granada.
Hablar de identidad en mi Perú es difícil. Él lo sabe y entiende.
Al llegar a Lima, mira los atardeceres, en nuestra tierra, las personas se sientan y en ella comen zapatos de hambre, desganados de infelicidad.
Llegando a tierras deseadas.
Escuchaba: Soy migrante repetía y cantaba una canción de figuras.
Por momentos Lorca me hace recordar a Javier Heraud, la fuerza en el andar y en los textos.
Él se enreda en la tierra con la Pachamama.
Pachamama de mi vida y de mi amor.
A veces, al estar solo te recuerdo y me llevo el sentir en tu mirar,
Caballero incansable y pasajero de la vida.
Has aparecido en la historia que no nos pertenece.
Tus bailes, memoria y amanecer está con nosotros.
Mi corazón es una mariposa refería Lorca aquella noche.
Cuando el migrante sufre, el migrante llora, resiste y renace.
Va caminando por el pueblo y la ciudad.
Machupicchu camina con Sacsahuaman van juntos
Nuestro pasado es diferente, pero se junta con los ancestros.
Alguna vez, más adelante, como diamantes y reyes sembraremos los costados y nos levantaremos en las soledades de tus ojos.
Porque cuando lloramos, solemos caer en la noche.
Autora Rocío Hervías
