Hoy soy fruto y resultado de todas mis vivencias, de mi pasado, de lo que pude y no quise ser.
Nuestra vida es como una gran masa a la que debemos agarrar con fuerza, moldearla y atraparla sin dejarla marchar, porque ese tiempo no vivido, no volverá jamás
Atrevámonos a inventar cada día nuestra propia historia, alcémonos de entre los muertos, no conformándonos a la rutina, al aburrimiento, a la apatía y sigamos abriendo puertas sin miedos.
Maduremos y crezcamos con la plenitud y con el sentido, dejemos la nostalgia de un futuro aún por venir y esa muerte a plazos de un, ¿qué hubiese sido si…?.
