Latinoamérica se queda rezagada
De continuar por el actual camino América Latina se aleja, cada día más, de los desafíos de las Naciones Unidas de erradicar la pobreza hasta 2030.
De continuar por el actual camino América Latina se aleja, cada día más, de los desafíos de las Naciones Unidas de erradicar la pobreza hasta 2030.
En menos de una semana, el escenario y la agenda mundial cambiaron supersónicamente. Europa, sin aún el alta médica definitiva por la pandemia, (y con el peso social de la crisis sanitaria irresuelta) protagoniza desde fines de febrero un conflicto de proporciones mayúsculas.
Nubarrones preocupantes sobrevuelan los derechos humanos en Brasil. Diversas voces internacionales aumentaron en las últimas horas el tono de su crítica contra el Gobierno de Jair Bolsonaro. Brasil es el tercer país del mundo con mayor número de personas privadas de libertad, con más de 750.000 detenida-os y cárceles superpobladas.
El banco helvético Credit Suisse (Crédito Suizo) comparece a partir de este lunes 7 de febrero ante el Tribunal Penal Federal en Bellinzona (Cantón del Tesino). Debe responder sobre su oscura relación con un clan búlgaro implicado en el tráfico de cocaína y blanqueo de dinero.
Polonia inició la última semana de enero la construcción de un nuevo muro de 186 kilómetros, desplegado casi en la mitad de su frontera común con Bielorrusia. El control férreo de la inmigración constituye una prioridad de la Unión Europea (UE), sorda ante voces críticas del mundo asociativo, de organismos de los derechos humanos y de una parte de la clase política continental.
La pandemia volvió a jugarle una mala pasada al movimiento altermundialista. El Foro Social de las Resistencias, previsto entre el 26 y el 30 de enero en Porto Alegre, Brasil, solo podrá realizarse virtualmente.
La pandemia sigue marcando la dinámica mundial. La nueva variante Ómicron de contagio virulento – aunque de menor mortalidad – no da respiro. La crisis económica y el desempleo en aumento son las agujas del reloj de un planeta que desde hace dos años no tiene respiro. Y las previsiones futuras no son nada buenas, en particular para las regiones periféricas y los marginados en los países «ricos». La Organización Internacional del Trabajo (OIT) rebajó éste lunes las previsiones de recuperación del mercado laboral para el año en curso.
La pandemia; la creciente crisis de los alimentos y el calentamiento climático global definieron la agenda de 2021. La 5ª ola del Covid-19, agudizada desde inicios de diciembre por la explosiva variante Ómicron, mantiene en vela a la población mundial. Por otra parte, el drama creciente del hambre en el mundo, denuncia el fracaso del actual sistema económico hegemonico. La falta de una respuesta contundente y viable a la crisis climática anticipa una ruta apocalíptica, sin retorno, para la vida y la Madre Tierra. 2022 se perfila, nuevamente, como un año desafiante para los movimientos sociales y la humanidad entera.
El Norte desarrollado no se cansa de repetir que la corrupción es el problema principal que frena el crecimiento del Sur. Sin embargo, son exponentes del gran capital financiero mundial con sede en Europa o Estados Unidos, los que, a menudo, deben sentarse en el banquillo de los acusados.
Unos poquitos, siempre tienen más. La mayoría, cada vez cuenta con menos. Aunque no sea un fenómeno nuevo, la desigualdad global continúa acentuándose e invita al estallido social.