Europa se abrasa
Campos desecados, jardines amarillentos, árboles color sepia, como de otoño, lechos sin agua, glaciares en retirada acelerada. Un verano con Europa en brasas.
Campos desecados, jardines amarillentos, árboles color sepia, como de otoño, lechos sin agua, glaciares en retirada acelerada. Un verano con Europa en brasas.
Desde las altas temperaturas en muchos de los estadios donde se juega el Mundial de Fútbol a la canícula agobiante que golpea gran parte de Europa esta segunda quincena de junio, la vida cotidiana de millones de personas se ve cada vez más afectada por el calentamiento global. Responsable principal del mismo, el uso excesivo de los combustibles fósiles.
De una lucha colectiva femenina a la pantalla grande. TROP CHAUD (DEMASIADO CALOR) es el relato fílmico documentado con perfección historiográfica y con lágrimas de emoción de una victoria ciudadana portadora de esperanza universal.
La degradación climática se acelera y parece incontenible. Cada día son mayores sus consecuencias, como «nuevos» cataclismos y la fragilización de la salud humana. Temas que estarán sobre la mesa en la Cumbre del Clima que se celebra en Belén de Pará, Brasil, entre el 10 y el 21 de noviembre.
Respuesta al último borrador de texto sobre financiación climática en la COP29, de la responsable de justicia climática de Oxfam Intermón, Lourdes Benavides.
El planeta sigue ardiendo con un costo humano cada vez más alto. Siete de cada diez trabajadores y trabajadoras sufren como consecuencia de este calentamiento, que hacia 2050 podría producir pérdidas equivalentes a un 19% del ingreso mundial.
Los primeros doce días de diciembre pueden tener una repercusión significativa en la lucha por preservar el planeta. Una nueva Cumbre Climática se confronta a desafíos de «tierra o muerte».
Contaminar el medio ambiente y pagar una indulgencia para compensar ese impacto negativo es una de las fórmulas inventadas para exculpar a las grandes transnacionales y a los países más contaminantes. Un reciente artículo de la Revista Science demuele, nuevamente, el sistema de compensaciones de CO2, convertido ya en un fructífero negociado «ambiental».
El calentamiento global está cocinando al planeta y a todos sus habitantes. Y aunque el impacto sea global, sabemos que no es homogéneo. Por desgracia, España y toda la cuenca mediterránea están entre las zonas del mundo más afectadas por las consecuencias del cambio climático.
Colectivos, organizaciones, personalidades científicas y ciudadanos se unen para rechazar los programas electorales negacionistas y denunciar su objetivo de bloquear la transición ecológica necesaria.