Soberanía alimentaria o hambre soberana
En un planeta donde una de cada once personas padeció hambre en 2023, importantes movimientos sociales del campo consideran la soberanía alimentaria como el antídoto principal a este drama.
En un planeta donde una de cada once personas padeció hambre en 2023, importantes movimientos sociales del campo consideran la soberanía alimentaria como el antídoto principal a este drama.
Lejos de debilitarse, toma fuerza en casi todo el planeta. La defensa de la soberanía alimentaria ocupa el centro del debate sobre un modelo económico viable que reduzca el flagelo del hambre. La Vía Campesina (LVC) lo recuerda y convoca a una acción mundial.
Medidas concretas para responder a las consecuencias de la guerra y garantizar la soberanía alimentaria a los países del Norte y del Sur.
Los mercados campesinos se han convertido en oasis de colores en las ciudades, donde los alimentos abren un agujero colorido entre medio del cemento para recordarnos la vida.
No hay Seguridad Alimentaria sin Soberanía Alimentaria.
No hay Soberanía Alimentaria sin Agricultura Familiar.
Mirar el comercio justo con las gafas de la soberanía alimentaria es imprescindible si queremos apostar por unas relaciones comerciales realmente equitativas.
El Primer Encuentro de Productores Alimentarios de la Plataforma Agrobolsas Surtidas, congregó en La Paz, Bolivia, a 85 productores agropecuarios de 12 comunidades rurales y 15 productores que trabajan en la ciudad transformando los alimentarios en propuestas nuevas.
¿Quién producirá los alimentos? ¿Cómo alimentar un planeta donde se calcula que, en el año 2050, habrá más de 10 mil millones de personas?
La quinoa es uno de los pilares alimenticios de la población andina desde hace miles de años. La sobreproducción de este ‘superalimento’ de moda en occidente ha originado graves crisis agrarias en países productores como Bolivia o Perú y su precio se ha triplicado en la última década.
Una de las formas de restablecer las relaciones ecológicas que los seres humanos hemos quebrado, es tejer lazos que conecten cada vez más estrechamente el campo y la ciudad, para lo cual la búsqueda permanente de alimentos es el pretexto más contundente.