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Entretanto, el “medio” se ha vuelto multimedios-simultàneos, y esta “emisora” (como se usaba decir en tiempos de radio Corporaciòn, radio Chilena y radio Minerìa: Chile pregolpe y preneoliberalismo), no sòlo informa “sin tener la vista fija”, sino sin ella y con ella: uno elije –es decir, en la “tele”, el “equipo-audio”, el “compu” o, a mano, en el “celu”…Hay hoy, en este sur austral del mundo, màs celulares que vecin@s posibles –en Santiago y El Quisco.

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Pues.., y no solo “información” racionalizada –del IPC, de la UF, del IMACEC–, sino “sentimientos ciudadanos” como esta entrevista “en directo” de Borkovsky (“periodista desde la calle”) a una mujer joven recién accidentada, aun dentro del auto chocado en calle La Paz, comuna de Recoleta, que responde en un susurro y tan agradecida que, en la “ciudad de las multitudes” de un parisino Ch. Baudelaire (“A une passante”), casi 200 años después, un “medio hipertecnològico” capte su apenas sonrisa aun pàlida dentro de su Hyundai abollado…

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No solo de Santiago ville: “Està nevando la primera nevada del año 2024 en la faena de minera Escondida” (15 de abril) –y contemplamos la imagen de los patios entre los edificios a 4000 msnm, de la transnacional dueña hoy de “la mina a rajo abierto màs grande del mundo”. Son alrededor de las seis y media de la mañana y el sol del altiplano, sin fronteras humanas entre Bolivia y Chile, viene a sustituir ese otro nombre: la “sin-sol”. Perdòn: la noche.

Si. Para los melancólicos –de izquierda y derecha–, de màs de 60 años de edad. Sì. Ya no es Chuquicamata. Ya no es “el cobre el sueldo de Chile”; ya no es “la viga maestra”; “la segunda (y <verdadera>)  independencia nacional”. Esa alma (ese Stimmung, Heidegger)  feneció con el siglo XX. Con la “URSS”, con el “Muro”, con los “eurocomunismos” –y sus éxtasis históricos ya habían ocurrido con The Beatles, mayo 68, Vietnam, “Que florezcan 100 flores” (Mao), y “Los 1000 dìas de la UP”…

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Acaban –hace 5 minutos, no màs–, de asaltar un camión “tres-cuartos” blanco y sin letreros, en la periferia de la comuna de Pudahuel (también Santiago)…, y un taxista lo ha visto todo –con sus ojos y su celular–, y ya lo vemos recibido y retransmitido por la Bio Bio “en tiempo-real”. Porque “La Radio”, en este preciso momento, ha devenido el taxi que sigue a 30 metros el vehículo siniestrado –y ahora si se llama a “Carabineros de Chile”.

Con esas imágenes, Moschiatti, Borkovsky, Daniela Ruiz Tagle & otr@s, operan en equipo junto con ese “techo-amarillo”. Van por las calles tràs los malhechores hasta que, unas diez cuadras màs adelante, se les cruza la avisada patrulla “en verde” –y se acaba prontamente la mañana de “tour delictual” de unos jóvenes entre 15 y 25 años.

Son muchos los auditores que se comunican a esta hora con La Radio”. La frase cliché de Tomàs –a quien le agrada la ciudadanía madrugadora de 4 horas de “información” en un lenguaje complejo digitalizado, la mayoría de las veces màs afectivo y efectivo que las conversaciones familiares contemporáneas “de Arica a Tierra del Fuego”–, decía: usa las retòricas de la repetición, del lugar común chileno, del talante de la calle, de igual a igual con algún comment tomado del sociólogo (“que la lleva”/ex candidato presidencial del izquierdista –dicen– Frente Amplio; lèase Giorgio Jackson) “don” Alberto Mayol –que ayer estuvo “en los estudios” para contar de sus últimos encuentros con Joaquìn Lavìn (dos veces candidato presidencial en Chile de toda la derecha nucleada; acà parece, de pronto, que tod@s están “cruzando puentes”, “atravesando los charcos”, y “paseando por la otra vereda”)…  Eso si, a veces este Moschiatti se sobre-pone su vestimenta de “campeón-sùper-heròe-moral” del siglo XXI, sin considerar suficientemente (creo) nuestra plena postmodernidad, nuestras identidades “lìquidas” y nuestros ejercicios deconstructivos conscientes e inconscientes…

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En “El medio es el mensaje hay demasiada metafísica tradicional y hegèmonica –estoy traduciendo algúna página de Derrida (o, màs o menos, del chileno Ivàn Trujillo)–, pues: 1) la frase semeja una “hipótesis” racional acerca de “hechos empìricos”. Pretende contribuir a alguna “ciencia de la comunicación”; 2) la frase muestra como eje de sentido la palabra del “ser/es”, y ello implica demasiadas “definiciones de realidad”. Pues, ¿dònde empieza en este siglo XXI, el “medio”? ¿Dònde termina el “mensaje”?

O: ¿quièn es el comunicador? Los periodistas “en el estudio” y el conductor del taxi por Recoleta y el contratista de Escondida trenzan un fluido de cuatro horas –donde dan ganas de agregar: “Nada fuera del texto”. O sea, nada no es “esta radio”. Y, lo mismo que con Derrida –que ese “todo” no dice precisamente que “nada queda fuera de la interpretación, lo subjetivo y lo relativo”–, sino que el “fenómeno humano” (para viajar tan lejos como hasta Teilhard de Chardin), se dice ahora: <Allì “realidad y lenguaje” resultan tan ìntimamente comprometidos, que casi todos los “humanos postmodernos” nunca saben de què lado viven màs>.

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Pues, a esta hora del Noticiero, el sol de todas las mañanas de Chile supera ya las cumbres de Los Andes. Ellas, las “Cordilleras que marchan” de Raùl Zurita en “Anteparaìso” –a veces, sòlo estos modos de la poesía chilena, no la filosofía chilena, pueden ofrecer un discernimiento de lo “postmoderno”–, ellas, las heladas, las desveladas… Y ya la memorìa de la comunidad pone “+ de 50 años” de tiempo de aquellos días sangrientos, inolvidables (para algun@s), completamente olvidados (para otr@s).

“La Radio” avanza hacia las diez de la mañana, y la lengua en el estudio no demuestra cansancio alguno. Anoche Iràn lanzò un ataque muy poco “por sorpresa” sobre Israel.  Imposible una sorpresa con drones que se demoran 7 horas para volar los 1200 kilòmetros de esos “otros países” entre Iràn e Israel –en una modalidad de guerra que es cada dìa màs “otra cosa que una guerra”. Entonces, hasta la familia fueguina después del desayuno en la cabaña en isla Dawson, en el trayecto apenas iluminado de la aurora por el “austral del globo”—sobre el estrecho de Magallanes que mostramos en nuestra foto para esta “crónica”–, se enteran de los “equilibrios y desequilibrios” necesarios para decir “todas las verdades” de este conflicto milenario.