Año Nuevo vida nueva
¡Nos hallamos demasiado pendientes de los móviles y tabletas “sabelotodo”! Es ahora indispensable reflexionar, imaginar… pensar en lo que nadie ha pensado… ¡crear!
¡Nos hallamos demasiado pendientes de los móviles y tabletas “sabelotodo”! Es ahora indispensable reflexionar, imaginar… pensar en lo que nadie ha pensado… ¡crear!
Con una formación inicial en latín, adquirida en su ciudad natal, a partir de 1735 estudió jurisprudencia y filosofía aristotélica en el Colegio Imperial de San Miguel de Granada, regido por los jesuitas, y se doctoró en teología en Roma en 1745. A la vez, se dedicó a los estudios literarios e históricos por los que sería mejor conocido.
Quiero solidarizarme con María, la madre que hace unos días tuiteó esto en la red: “Mi hijo no sabe lo que es una galleta. Él es feliz desayunando garbanzos.” Madre mía, lo que han llegado a decirle. Más de novecientos comentarios, la gran mayoría despectivos o de burla, y la cifra sigue subiendo.
La primera parada que hizo el bus al llegar al estado Táchira fue en el caserío ‘La Pedrera’; nos estacionamos en un recinto comercial a comer, y en una de las paredes del local donde ordenamos había un cartel con un aviso: ‘’Hombre desaparecido’’.
A simple vista el cacao puede parecernos un alimento muy dulce. Pero su apariencia agradable esconde en ocasiones un trasfondo turbio.
Que te toquen, te acosen, te degraden, te insulten, te violen y te maten por ser mujer es una atrocidad salvaje. Además, cuando nos acosan o abusan de nosotras se nos obliga a sentir vergüenza y nos sentimos señaladas para siempre.
Cada vez que llega un nuevo año se crea una consciencia general de caducidad, un salto hacia el nuevo inicio, un nuevo paso hacia el fin. Hasta aquí todo normal, nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, este paso del tiempo horroriza cuando se abandona una década de esas del dulce pájaro de juventud.
Poeta peruano, descubrió el amor a la literatura de pequeño, con la lectura de La vida es sueño de Calderón de la Barca y El Mío Cid, los dos primeros libros que leyó con grandes dificultadas por las noches, ya que la luz eléctrica era muy débil, a veces alumbrarse con una vela era mejor.
«Con la tele, ¡quién necesita canguro!». Me lo comentaba el otro día, a modo de broma, la mamá de un amiguito de mi niño de casi 3 años. Si alguno de los que me leéis sois madre o padre seguro que os habréis dado cuenta del poder hipnótico que tiene la televisión, o cualquier otro tipo de pantalla, para una criatura.
Desde hace pocos años muchas ciudades del mundo están incorporando en la agenda urbana internacional a los huertos, tanto para la ornamentación como para producir alimentos en una práctica vecinal que busca sobre todo aumentar la naturaleza donde predomina el asfalto y el cemento.