La iniciativa de liberar insectos transgénicos en campos de olivo en Cataluña para combatir las plagas que dañan la cosecha de este cultivo preocupa a los expertos por los posibles graves riesgos para la salud humana y el medio ambiente.
Parece ser que ya tenemos el último invento para poner fin a determinadas plagas en la agricultura. Se trata de la mosca transgénica. Y el primer lugar donde plantea utilizarse no es otro que en Catalunya. No en vano el Estado español resulta ser la principal entrada de transgénicos en Europa. Lástima que lo que se vende como la solución mágica a la plaga de la mosca del olivo genera más interrogantes que respuestas.
Los animales nacieron hace seis meses en el Campo de Instituto de Reproducción Animal. Son luminiscentes, pero en un futuro podrán curar enfermedades a muy bajo costo en todo el mundo.