Arwa fue secuestrada con 15 años por el grupo extremista Estado Islámico (IS) y enviada a distintos países mientras era torturada y violada. Randa, con 16, fue vendida como “regalo” a un hombre que le doblaba la edad y que la violó sistemáticamente después de que los terroristas mataran a su padre.
El gobierno iraní hizo público un comunicado el 8 de julio en el que informaba de que Sakineh Mohammadi Ashtiani no sería lapidada; sin embargo, no menciona una conmutación de su pena de muerte, por lo que puede ser ejecutada en cualquier momento. El método de ejecución más usual en Irán es el ahorcamiento.