Se han dicho grandes cosas, y suscribiría prácticamente todas, sobre «Intimidad», la serie de Netflix que pone de manifiesto los tentáculos del machismo en el poder; la revictimización de quienes sufren la difusión sin consentimiento de imágenes íntimas —como recientemente le ha ocurrido al actor Santi Millán—; la soledad de quien denuncia, sobre todo si es mujer; la extorsión, o las repercusiones mentales derivadas de esta situación.
La pandemia sigue marcando la dinámica mundial. La nueva variante Ómicron de contagio virulento – aunque de menor mortalidad – no da respiro. La crisis económica y el desempleo en aumento son las agujas del reloj de un planeta que desde hace dos años no tiene respiro. Y las previsiones futuras no son nada buenas, en particular para las regiones periféricas y los marginados en los países «ricos». La Organización Internacional del Trabajo (OIT) rebajó éste lunes las previsiones de recuperación del mercado laboral para el año en curso.