Día de la Madre: De homenaje sagrado a celebración comercial
Historia de un homenaje maternal.
El día a día de nuestra comunidad global
Historia de un homenaje maternal.
El Monasterio de Santo Domingo de Silos, enclavado en la provincia de Burgos, ha sido declarado Territorio Literario. Su espiritualidad, su entorno y su historia monástica —en la que se sigue con fervor la Regula Sancti Benedicti y se alzan voces en canto gregoriano siete veces al día— lo convierten en un lugar sagrado también para la palabra escrita.
Dos nuevos audiopoemas que forman parte de mi próximo poemario «Del Amor, la Belleza y el Tiempo» que verá la luz a fianles de Mayo. Se trata de una cronoquinesia poética, ilustrada por Pilar Aguarón Ezpeleta.
«Escribir es para mí un sinónimo de libertad. Es un intento de entender el misterio del universo»
Hoy quiero compartir una reflexión, mejor sería decir un resumen, de lo que sería un ensayo sobre el poder del patriarcado y de unas religiones que desde que fueron creadas se pusieron al servicio del varón para que sus decisiones no pudieran tener respuestas que fueran en contra de sus deseos y fantasías.
Algo poco conocido pero muy característico del imperio español es la ausencia de un ejército regular en América hasta el siglo XVIII. Aunque, como todo, esto es una verdad a medias, hubo un puñado de soldados gracias a los cuales las fronteras no solo se mantuvieron, sino que continuaron avanzando y expandiéndose, los más conocidos son los Dragones de cuera, en el norte. Pero en el sur los Blandengues fueron su espejo, y en el norte de Sudamérica, aunque más tardías, las Cuadrillas de Ronda y los Dragones de Valledupar.
Continuamos con el segundo audiopoema que forma parte de mi próximo poemario «Del Amor, la Belleza y el Tiempo» que verá la luz a fianles de Mayo. Se trata de una cronoquinesia poética, ilustrada por Pilar Aguarón Ezpeleta.
Comparto mi primer audiopoema que forma parte de mi próximo poemario «Del Amor, la Belleza y el Tiempo» que verá la luz a fianles de Mayo. Se trata de una cronoquinesia poética, ilustrada por Pilar Aguarón Ezpeleta.
El nombre del primer maestro nunca se olvida y así lo puso de manifiesto Albert Camus en su carta a Luis Germain su profesor de primaria, al recibir el Premio Nobel en 1957, en la que escribía: » Cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y luego en usted. Sin usted, la mano afectuosa que tendió al pobre niño que era yo, nada de esto hubiese sucedido. Su trabajo y el corazón generoso que usted puso, continúan siempre vivos en mí».
La escritora es miembro de la Academia en la Delegación de Valencia.