Rubén Darío. Rima
En 1892, el poeta viajó por primera vez a Madrid, dando comienzo a una vida de trotamundos, alternando entre París, Madrid y países latinoamericanos. Colaboró con periódicos importantes y desempeñó varios cargos diplomáticos, entre ellos: cónsul honorífico de Colombia, en Buenos Aires, ciudad en la que publicó «Prosas profanas y otros poemas»; y embajador de Nicaragua en Madrid, donde publicó «Cantos de vida y esperanza».