Los 9 contras de la crisis de sentido y el futuro deseable: el Solarismo como acción concreta
La humanidad atraviesa una crisis que no es solo ambiental, económica o tecnológica. Es, ante todo, una crisis de sentido.
Cambio climático, soberanía alimentaria, eficiencia energética, naturaleza, medio ambiente
La humanidad atraviesa una crisis que no es solo ambiental, económica o tecnológica. Es, ante todo, una crisis de sentido.
Definición formal de una filosofía de la civilización energética.
El Solarismo como salvación de la civilización.
En el contexto de la crisis climática y del evidente agotamiento del modelo energético basado en combustibles fósiles, han comenzado a surgir nuevas formas de interpretar la relación entre energía, sociedad y futuro. Más allá de los enfoques tradicionales centrados en la mitigación o la adaptación, algunas corrientes contemporáneas proponen una lectura más profunda: la energía no solo sostiene la civilización, sino que la define.
Un diálogo entre Michel Serres y Lubio Lenin Cardozo
Ambientalismo Solarista es una corriente de pensamiento ambiental contemporánea que propone la transición hacia la energía solar como fundamento estructural de una nueva etapa civilizatoria orientada a la sostenibilidad ecológica, la equidad social y la reorganización del modelo energético global.
El ambientalismo es un movimiento social, cultural y político orientado a la protección, conservación y mejora del ambiente. Su objetivo principal es promover una relación equilibrada entre la actividad humana y los ecosistemas naturales, con el fin de garantizar la sostenibilidad para las generaciones presentes y futuras.
Las bases de datos biológicas son grandes recopilaciones de información sobre los seres vivos, organizadas de forma sistemática para que puedan consultarse, actualizarse y compartirse con facilidad.
En la actualidad, las computadoras y los programas especializados se han convertido en una parte esencial del trabajo de los biólogos moleculares. Esto se debe a que las tecnologías de secuenciación de próxima generación producen enormes volúmenes de datos genéticos, de alta calidad y a costos cada vez más accesibles. Sin el apoyo de herramientas bioinformáticas, analizar e interpretar esta información sería prácticamente imposible (Gauthier et al., 2019).
En la actualidad, gran parte del conocimiento sobre la biodiversidad no proviene únicamente del trabajo de campo o de laboratorio, sino también de computadoras. Cuando se secuencia ADN, el verdadero desafío no es solo obtener los datos, sino interpretarlos correctamente. Aquí es donde entra en juego la bioinformática y, en particular, las llamadas líneas de procesamiento bioinformático, más conocidas como pipelines.