Un primo es un pequeño trozo de infancia que nunca
podremos olvidar.
Marion C. Garretty.

A Ramiro Chanez Covarrubias (Q.E.P.D.)

 

¿Saben qué recuerdo de Banjul?
recuerdo que era fin de año
y que la brisa corría suavemente
por las calles y playas de la costa
recuerdo la mirada seductora de Binta
los amuletos colgados en las tiendas de Kotu
la solemne ceremonia del ataya *
y que despertaba por un grito glorioso
que decía lentamente: «Allaaahu akbar».

¿Saben qué recuerdo de Banjul?
recuerdo las risas y las charlas nocturnas
ellos sabían bien
nadie se burla del último profeta
recuerdo los recipientes yuxtapuestos con agua
listos para las abluciones
oraban inclinando la cabeza hacia el suelo
evocaban a su Dios
y escuchaba de mil voces
la palabra amén al mismo tiempo
sonido purificador del alma.

¿Saben qué recuerdo de Banjul?
recuerdo que crucé
el grandioso río Gambia
en un barco repleto de gente
como repleto de cargas
recuerdo las casas de calamina
con piedras en los techos
y que cada familia
había formado allí
un hogar humilde
y sin pactos con el diablo.

¿Saben qué recuerdo de Banjul?
recuerdo que en Kachikaly
observé a cocodrilos
que dormían  satisfechos
con el hocico abierto
en Fajara los niños me gritaban
«tubab, tubab, tubab» *
en el embarcadero de Barra
encontré a Mariama
la niña que deambulaba sin zapatos
recuerdo Tanji
cuando los barcos pesqueros
retornaban con la carga capturada
las gaviotas trataban de aprehender
una pieza deslizada
y las mujeres de atuendos multicolores
regateaban el precio del pescado
recuerdo que comía en mercadillos
junto a los aparapitas gambianos *
bajo toldos armados con palos y lonas viejas.

¿Saben qué recuerdo de Banjul?
recuerdo la Nochebuena de 2010
la noche más fría
la más triste en Banjul
esa fue la noche de lágrimas
Fatou estaba a mi lado
y las luces se alzaban
como pañuelos negros en el crepúsculo
prendí, entonces, seis velas para Ramiro
en Saint Mary’s Cathedral
me persigné con su mano derecha
me despedí de él
le dije adiós para siempre
que recordaré
sus interpretaciones de Los Iracundos
que nadie puede
contra la voluntad del Creador
que la energía
se desgrana de los pulmones
y nos vamos como flechas
por una galería opaca
que apenas muestra el perfil de las paredes
le dije, también, que el arcángel Miguel
guerrero y defensor de Jehová
será su guía por el infinito.

 

*  Ataya: té africano, infusión preparada con una hierba especial.
Tubab: palabra en wolof, uno de los idiomas de Gambia, quiere decir «hombre blanco».
Aparapita: palabra de origen aymara que significa «el que carga».