El escándalo Pegasus, denunciado por un colectivo de prensa en julio del año pasado, será juzgado por tribunales franceses. Presentada por el grupo de abogados Bourdon y Asociados, el tribunal de París acogió la denuncia contra los fabricantes del programa que permite vigilar ilegalmente los teléfonos celulares. Se espera a corto plazo la designación de un juez de instrucción para que se haga cargo del caso.
Las noticias del tercer domingo de julio sacudieron el ámbito internacional y se multiplicaron como reguero de pólvora. La Forbidden Stories,, iniciativa colectiva de investigación periodística con sede en Francia, denunció la interferencia de 50 mil teléfonos en todo el mundo.
La vigilancia masiva por parte de Estados Unidos del uso de Internet y del teléfono indigna a la opinión pública mundial, ha declarado Amnistía Internacional, que dio a conocer los resultados de una importante encuesta de opinión con motivo del lanzamiento de su campaña mundial #DejenDeSeguirme.
El excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericana y responsable de la filtración de miles de documentos de la agencia de espionaje, Edward Snowden, formará parte de la junta directiva de la ONG Fundación de la Libertad de Prensa (FPF).
La Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) ha instalado un software en cerca de 100.000 ordenadores de todo el mundo que permite llevar a cabo la vigilancia en esas máquinas incluso cuando no están conectadas a internet.
El ex agente de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), Edward Snowden, «debe ser colgado por el cuello hasta que muera», afirmó el ex director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), James Woolsey.
Por lo menos desde las secuelas de septiembre de 2001, gobiernos y agencias de inteligencia occidentales han estado trabajando con ahínco para expandir el alcance de su propio poder mientras erosionan la privacidad, las libertades civiles y el control público de la política.
Lo que solía verse como paranoico, orwelliano, fantasías irreales, resultó ser después de Snowden, ni de lejos toda la historia.