Salamanca, cuna del pensamiento moderno europeo
Cuando se habla de la modernidad, la historiografía suele situar su origen entre finales del siglo XV y el siglo XVI, con epicentro en la Italia renacentista. A este relato se suman el Sacro Imperio Romano Germánico —una entidad política fragmentada, muy distinta de una Alemania unificada, que aún no existía— e Inglaterra, ambos en clave protestante. Más tarde, en el siglo XVIII, se incorporara la Francia republicana como culminación teórica del proyecto moderno, al servicio de intereses nacionales.