Hacia 1921, con diecisiete años de edad, comenzó a firmar definitivamente sus trabajos con el seudónimo de Pablo Neruda, esencialmente con el propósito de evitar el malestar del padre por tener un hijo poeta. Si bien Neruda nunca aclaró el origen de su nombre artístico, nunca desmintió, e incluso apoyó, la conjetura de que lo habría escogido en honor al escritor checo Jan Neruda, del cual leyó un cuento por esos años que le causó una honda impresión. Sin embargo, la obra de Jan se publicó entre 1857 y 1883, y es poco probable que Neruda haya tenido acceso a traducciones en 1921.