Río + 20 debe representar el principio de una nueva era
No podemos seguir distraídos, ensimismados, espectadores timoratos del inmenso fracaso anunciado de un sistema que, intentando perpetuarse a pesar de la zozobra en que se halla, recurre a todos los medios imaginables para mantenernos inactivos, entumecidos, incapaces de reaccionar, de expresar nuestras protestas y propuestas, nuestros disentimientos, nuestros acuerdos.