Resulta de lo más divertido cómo a veces, sin ser deliberado en absoluto, el arte se burla y ridiculiza a quien trata de amaestrarlo para sus intereses. En ocasiones la rebeldía artística es evidente e intencionada. En otras, mera casualidad, lo que lo hace aún más hilarante.
Hace tiempo que está de moda hablar de la cocina y de la propia moda en los medios de comunicación.
Particularmente les doy la enhorabuena a estos profesionales porque de ese modo su trabajo llega al gran público. Pero también estoy hasta las narices de tanto diseñador y de tanta “alta cocina”, y echo de menos las noticias relativas al arte sobre todo en televisión.
El artista callejero inglés Bansky vuelve a lanzar un órdago al sistema y a los represores de la expresión del descontento social en los muros urbanos. Esta vez el reto es contra Nueva York y sus autoridades locales.