Dice Quevedo en su novela El Buscón, que “conciencia en mercader es como virgo en cantonera, que se vende sin haberle. Nadie, casi, tiene conciencia, de todo los de este trato; porque, como oyen decir que muerde por muy poco, han dado en dejarla con el ombligo en naciendo”.
El juez de la mercantil número 3 de Barcelona José María Fernández Seijo planteó una cuestión prejudicial que derivó en una sentencia histórica para los desahuciados en España. Cuando se dirigió al Tribunal de Justicia de la UE para que aclarase si la ley española respeta los derechos de los consumidores, el tribunal de Luxemburgo respondió tajante: la legislación es abusiva e ilegal.
Los desahucios han sumado una nueva víctima a su expediente criminal. Un hombre de mediana edad que iba a ser desahuciado de su domicilio en Murcia se quitó la vida hace dos semanas, justo después de la llegada de la comisión judicial que acudía a desalojarlo. Un asesinato más en la larga lista de los crímenes cometidos por la banca, con el visto bueno del Gobierno.
El 15 de marzo de 2011, 769 familias del valle del Polochic (Guatemala) fueron desalojadas violentamente de las tierras que ocupaban.
El presidente de Guatemala se comprometió hace un año a dar casa y tierras a los afectados, pero hasta ahora no cumplió su promesa y las familias siguen en la cuneta.
Son las diez de la mañana. Un intenso frío recorre Madrid y poco pueden hacer las cerca de 70 familias que han “okupado” la urbanización de viviendas que la inmobiliaria Castellana ha abandonado a su suerte en la localidad de Valdemoro tras no haber podido hacer frente a las deudas que contrajo con los bancos que financiaron su construcción.
Agradecemos, con Forges, la transparencia (!) con que proceden nuestros parlamentarios. También hoy, entre unos y otros y con la mayoría absoluta parlamentaria del partido en el gobierno, se rechazará la iniciativa popular promovida por la espléndida Ada Colau sobre los desahucios.