El Gobierno está a punto de dar luz verde a la construcción de parques eólicos en el mar. Mientras en el norte de Europa ya están a pleno rendimiento algunas de estas instalaciones, en España no se espera que empiecen a funcionar antes de 2012. Además del lugar donde se van a ubicar, estas infraestructuras son bastante más complejas y caras que las instaladas en tierra.
El aprovechamiento energético de la fuerza del viento mediante la instalación de aerogeneradores en espacios caracterizados por fuertes vientos durante todo el año, es hoy en día, la propuesta de energía limpia o renovable que mayor desarrollo y crecimiento tecnológico se ha tenido, en la última década. La energía eólica, se abre paso como una de las alternativas más viables para sustituir a los combustibles fósiles y de esta manera, asumirse como una de las acciones concretas en la reducción de las emisiones de CO2, y frenar así, el calentamiento global del planeta.
Las energías marinas ejercen un papel fundamental en la reducción de las emisiones de CO2 de origen humano, por lo que su impulso y desarrollo es crucial para la mitigación de los efectos ocasionados por el cambio climático. Actualmente, la única tecnología que ha alcanzado un nivel de desarrollo suficiente para que ser competitiva es la eólica marina (offshore). Sin embargo existen otros sistemas menos desarrollados que obtienen energía de mares y océanos, como los que aprovechan la energía de las olas (undimotriz), la energía de las mareas (maremotriz), la de las corrientes, del gradiente térmico y del gradiente salino.