La primera vez que recuerdo haber expresado conscientemente mi postura reunificacionista tendría entre 8 y 9 años. Había dibujado un mapa de la región hispanoamericana, donde colocaba una estrella en el centro de Panamá. Alguien me preguntó que significaba la estrella y le dije: “Es donde debe ir la capital cuando todos los hispanos seamos de nuevo un sólo país”.
Son múltiples las razones para que los puertorriqueños deseemos, obtengamos y se nos reconozca nuestro derecho a la nacionalidad española aún tras más de 122 años.
Tras 124 años de colonialismo estadounidense, los ciudadanos puertorriqueños residentes en Puerto Rico, ni siquiera tienen igualdad constitucional con los ciudadanos estadounidenses residentes en los EEUU.
Para eso trabaja, al menos, el Movimiento de Reunificación con España, el MRE, que el próximo 31 de agosto celebrará en San Juan su sexta asamblea insular con el fin de abordar «los nuevos retos de un nuevo Puerto Rico», tal como reza el lema de este encuentro.