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Por las ocho y media de la noche pasadas, del día viernes 4 de abril de 2025, la VI Feria Internacional del Libro de Recoleta, concluía su primera jornada.
Tres miembros del equipo de la ideaProyecto “Hacia el Festival chileno de la Filosofía 2025” descansaban sentados al lado de un césped al costado de la entrada a la carpa en el zócalo de la Muni de Recoleta –y aprovechaba compartir, entre sí, unos últimos comments de una jornada que auspiciaba una excelente experiencia con esta feria, cuando…
Frente a ellos pasó caminando la Portada azul y brillante de un libro, llevando incorporado (literalmente: este libro llevaba un cuerpo humano adosado a él, y parece que lo usaba para, esa naciente noche, digamos: “salir a pasear el barrio”).
Entonces uno del equipo notó (y leyó) fugazmente lo que esa Portada decía. Decía:
“Comentarios filosóficos (una raya horizontal) para tiempos actuales”
Pudo leer este título porque esta edición consideró una Portada prácticamente “sin diseño”. Esto es, el “concepto” de ese diseño era del tipo: “Lo menos posible de complejidad. Una portada que se pudiera leer y comprender inmediatamente y sin dificultad”.
La Portada contiene esa frase y su fondo es de un color azul plano. Cero imágenes, fotografías u otras formas.
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Ese miembro, alertado, se incorporó, dejó la conversación grupal y fue hacia el cuerpo humano caminando –conducido por aquella Portada que, ella misma, portaba un libro.
–Disculpa. ¿Has comprado tú ese libro hoy en la feria?
–Si claro.
–¡Qu’excelente! ¿Sabes que ese es el último ejemplar que la Editorial Sta. Inés tenía en exhibición en su stand en esta VI Feria del Libro de Recoleta?
–No.
–Pues, te felicito. Y a mi por haberte visto caminado por ella, por la Portada azul brillante y plana…
–¿Cómo? ¿Perdón?
–¡Ah!, disculpa nuevamente. Se trata de que has sido tú, me doy cuenta, quien ha comprado este último ejemplar de la VI Feria –y de toda la “tirada” editorial. Y, ¿porqué es esto importante? Pues porque ese libro ha sido un exitazo de la Editorial Sta. Inés, y porque ese título anticipa, o da la pasada, para mi libro que l’editorial está trabajando…
–Mire usted. ¿Cómo se titula su libro?
–Eh…, bueno. Dice casi lo mismo qu’ese título que ahí tú llevas, pero un poco más difícil. O algo así.
–¿Cómo se llama su libro?
–Pues…, “Vivir la Tierra como filósofo, hoy”…
–Ya. Mire usted. Claro.
–Un título resulta como una paráfrasis del otro. Si uno dice “tiempos actuales”, el otro dice, simplemente, “hoy”. Si uno dice “comentarios filosóficos”, el otro dice: “en filósofo”. Y así…
–¿Cómo dijo que se llama el suyo?
–Sí, claro. Si ese, caminando contigo, se deja leer como: “Comentarios filosóficos para tiempos actuales”, este, en mi corazón y la cabeza –y en el archivo pdf del compu–, se lee: “Vivir la Tierra en filósofo, hoy”.
3
El hombre joven con PortadaAzul-caminando por la vereda de Av. Recoleta, esa fresca noche de otoño, resultó responder al nombre de Cristian Zapata. A su lado, su polola. Dijo de oficio profesor de música. Ella, de “artes plásticas” –lo qu’en chileno dice: de pintura y artes visuales en la escuela…
–Pues, Cristian, quiero felicitarte por tu compra. Para mi esto es casi un evento. El cierre de la primera jornada de feria con un regalo…
Animado el caminante, en ese encuentro, añadió:
–¿Y sabes que mi apellido es Zapata, y hoy es el natalicio de Emiliano? El héroe popular de la gran Revolución mexicana comenzada en 1910.
–¿Cómo?
–Si. “Nada-que-ver”: Emiliano Zapata, Cristian Zapata, México y Chile, 1910 y 2025…, ¿o sí?
–Como sea, respondí, y ahora buscando retomar la dirección d’esta conversa, déjame hacerte un par de preguntas de porqué compraste este libro y hoy mismo.
–Bueno. No hay problema…
Y Cristian Zapata, chileno, profesor secundario de música dijo que compró este libro porque leyó, al pasar, la contratapa y el índice de sus contenidos. Entonces encontró que en ellos se indicaban varios temas que, para él muy personalmente, son “cosas que me interesan y hasta me preocupan, y hasta mucho”.
–¿Cuáles?, pregunté.
–Bueno, aquí dice –y dio vuelta el libro–, dice de la ecología, de los medios de comunicación, de la educación…, y entonces m’imagino que se trata de cómo la filosofía, la filosofía de los filósofos, piensa alguno de estos temas que a tanta gente preocupan hoy -en-día.
Lo miré con atención…
–Cristian, ¿qué me dices ahora de un título como este? ¿Cuál sería ahora tu reacción al divisarlo entre los títulos de un stand de libros como en esta feria de Recoleta 2025?
–¿Cómo dijo ese otro título?
–“Vivir la Tierra en filósofo, hoy”…
–A ver… Y la Portada, ¿cómo sería? Así, ¿de un color azul?, ¿plano o parejo?, ¿y de reflejos brillantes?
–No precisa o preciosamente. Esta otra viene con imágenes y fotos y colores. Un fotograma del Acto III, escena primera de Hamlet, aquella famosa por el “ser o no ser”. Un dibujo boceteado del panorama de edificios de una ciudad actual –más concretamente, se puede identificar la torre del Costanera Center, hoy una marca de identidad de Santiago, capital d’este país, como la Eiffel de París, o el Empire State de Nueva York… Y la pintura de una playa, una cualquiera, bonita, como una de El Quisco, en la región central de Chile.
–¿Todo eso?
–Y el título. Que viene recostado hacia del lado izquierdo del lector (y ahora posible dueño de un ejemplar). El título también está trabajado en el diseño. Viene puesto en sentido vertical. Con letras grandes.
–Bastante diferentes, una Portada de la otra…
–Y, sin embargo, Cristian –yo me llamo Fernando, by-the-way–, este libro de la Portada azul-brillosa, y este otro, en camino, de Portada múltiple de formas y colores, y opaca, son uno del otro, como dos hitos del mismo andar.
–¿De verdad?
–Bueno, digamos, es una hipótesis posible. Ambos escritos por filósofos chilenos “vivos-y-coleando”, ambos atentos y reflexivos de lo que está sucediendo en este planeta-mundo en el día de hoy, en la actualidad. No una filosofía escolar y “técnica”, de académicos universitarios conversando entre ellos, sino una bien dispuesta a llegar a la gente común pero que se hace hoy, llamemos, “algunas preguntas de fondo”.
–Como siempre ha ocurrido con los pensadores “de verdad”, ¿no?
–Así es…
–¡Gusto de conocerlo! Señor filósofo chileno vivo…, ¿puedo llamarlo así ya que, además, ni nos conocemos?
–Sí, claro. Aunque “claro” no debiese resultar la mejor palabra para aquí responderte. “Claro”, ¿ves?, dice de luz, de una claridad por ella. Y eso aparece aquí, en esta vereda de Recoleta, a esta hora ya anochecida, muucha metáfora. ¿No lo piensas también así? Quiero decir, la luz “especial” d’esta precisa hora, en este “aquí-y-ahora”, ocurre como este encuentro, esta coincidencia entre la filosofía-de-a-pie, y un nuevo comprador de un libro de filosofía de tiempos contemporáneos. Estas coincidencias me hacen pensar en el sol…
–¡Usted si que es filósofo, señor! Parece…
Y a Cristian Zapata, el mismo día del natalicio de Emiliano, el mexicano, le hicimos esta foto. Con su libro –o con la Portada de ese libro conduciéndolo alegre–, en la performance efectiva d’un nuevo encuentro de la tradición filosófica desde esa Grecia antigua. ¿La escena? Una talvez versión de Sócrates deteniendo a los transeúntes cohabitantes de su polis-ciudad. Para compartir palabras acerca del pasado, el presente y el porvenir de unos humanos sobre un planeta lleno y complejo de asuntos… Como si otra vez hicieran falta unos pensadores en las ciudades, los campos y las playas…
Agreguemos que la ideaProyecto “Hacia el Festival chileno de la Filosofía 2025”, inscribiendo actividades en la Vi Feria Internacional del Libro de Recoleta, Santiago, es l’iniciativa de un puñado de litoraleños de la zona central de Chile, tomando en serio eso de que, en este mundo humano contemporáneo, hace falta más sol y menos ciudades, más mar y menos “cultura-de-lo- técnico”, más porvenir y menos corto-plazo y estupideces multiplicadas…
(escrito en Santiago de Chile. Porque, dicen, las co-incidencia no existen. O, tal vez sí…)
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