Por un nuevo concepto de seguridad
A propósito de los múltiples incendios en Galicia, la isla de La Palma, California,…, terremotos de Italia y Birmania y muchas otras catástrofes.
A propósito de los múltiples incendios en Galicia, la isla de La Palma, California,…, terremotos de Italia y Birmania y muchas otras catástrofes.
Confieso que estoy tan harto del bloqueo político actual como la mayoría de españoles, que quisiera que nuestros representantes se entendieran de una vez para formar gobierno, pero a tenor de las formas de cierto filibustero y su tripulación de bucaneros, sólo puedo decir una cosa. Ni quiero a Alí Babá, ni a sus 40 ladrones en el Gobierno de España.
Charles Bukowski, bautizado como Heinrich Karl Bukowski, fue un escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania en 1920. A menudo fue erróneamente asociado con los escritores de la Generación Beat, sin embargo hoy en día es considerado uno de los escritores más influyentes y símbolo del «realismo sucio» por su realismo descarnado y lírico, su humor ácido y desencantado.
Una insidiosa oleada de amenazas, cargos infundados, campañas de difamación, ataques y homicidios contra activistas ambientales y del territorio, llevados a cabo en los últimos meses, ha convertido a Honduras y Guatemala en los países más peligrosos del mundo para quienes protegen los bienes o recursos naturales.
Después de oír y ver constantemente, y durante muchos años, escenas de luchas y combates entre distintas facciones de ejércitos enemigos como son los casos de la lucha secular entre palestinos e israelíes, el conflicto interminable en Irak, Afganistán, Pakistán, Sudán…parece como si nuestro corazón se hiciera inmune a tanto horror y sufrimiento humano.
Ochos meses después, seguimos en tiempo de prórroga. Y el Partido Popular parece sentirse cómodo. Sigue manteniendo el control del balón, y de las políticas, con una mayoría absoluta “en funciones” que le permite continuar aplicando las mismas medidas de siempre. En total, como quien no quiere la cosa, 1715 días en el Gobierno, y lo que queda.
La próxima sesión de investidura es para el candidato una cuestión de estado. Como dijo Luis XIV: «El estado soy yo» y quienes no estén conmigo, añadiría Rajoy, no tienen visión de estado. No importa que el candidato lidere a la panda de corruptos más grande que ha tenido la democracia española, tampoco que se haya metido mano a la hucha de las pensiones hasta dejarla tiritando, sabe que tiene entre los votantes la cantidad suficiente de timoratos, conformistas, pávidos y seguidores de la derechona de toda la vida, suficientes apoyos para presumir de mayoría de diputados. Sin embargo, lo cierto es que podrán vencer pero no convencer.
Para muchos de nosotros el lema Olímpico, »Citius, Altius, Fortius»; más rápido, más alto, más fuerte, es el que inspira a los atletas y estimula a los países para aprovechar el valor político de sus triunfos y de su influencia económica en el mundo.
Llevamos un tiempo con malas cifras, con malas noticias, con disputas entre los poderosos, con cifras de contaminación en muchas ciudades de Chile, y suma y sigue la lista.
Eso sí no olvidemos que ganamos la Copa América, aunque fue como una ráfaga de viento suave que nos rozó y de paso despabiló nuestra desazón.
No soy partidario de la pena de muerte al igual que millones de españoles y miles de millones de ciudadanos del mundo. Considero esta pena como aberrante, contraria al derecho a la vida y, por tanto a uno de nuestros derechos básicos. Además, es injusta en su aplicación ya que, como está demostrado estadísticamente, la pena capital se aplica a un mayor número de negros que a blancos y a más pobres que a ricos.