1
Querrá ser-leído. Digo: mínimamente…
O quizá habitando esta cultura asaz subjetivista, basta con expresar-subjetividad para lograr placer y bienestar, y no es para nada necesario llegar al otro, realizar el en-común de las comunicaciones, crear diálogos, … Por ello millones y millones de libros…, y tan pocos lectores.
En mi caso, raramente leo a los “colegas” de otromundoesposible.net. Es que me sucede no encontrar resultados de lectura motivadores e iluminadores. En estas lecturas encuentro mucha repetición, mucho deja-vu, mucho solazarse con eso de ocupar y ocuparse de “lugares-obvios”, “lugares-comunes” –tropos se llamarían si acaso se trata de lugares comunes que no generan ninguna comunidad (y cuando “tropos” dice el decir algo diciendo otra cosa: del lat. tardío tropus ‘canto’, ‘melodía’; en lat. uso de una palabra con un sentido diferente del que le es propio’, y este del gr. τρόπος trópos).
Hay (o habría), entre humanos (hiper) modernos, lo común del encuentro y lo común-mecánico. Lo común que aparece como encuentro e intensidad (casi éxtasis del salir hasta el otro que me espera); una palabra para “amor”, o “enamorarse” –lo que se da como efectivo APARECER–, y lo común-mecánico de pretender lo obvio, lo no-cuestionable, lo indoloro. Lo que generaría reconocimientos inmediatos y obligados. Eso del “estar-obviamente-de-acuerdo” cuando no hay riesgo…
2
Acaba de ocurrirme.
Y, como el “asunto” (a mi) me llega, me atraviesa, me expande, …, lo tomo.
Leo el artículo: “Casi teníamos la fórmula, Jordi”, firmado “Juan Martín Salamanca” y publicado el 7 de agosto pasado.
Cierta “intuición-de-elección” había en el entorno. Pues, ¿por qué elegí leer a Juan? No lo sé…
Y, claro, dos “defectos”, dos “faltas”, siento que comete ese artículo breve. Lo pongo entrecomillado pq no son cosas que precisamente no-están (de/fecto, de/fección), o que faltan, porque para mí que aquí sobra mucho…
En este recuerdo o casi epitafio para el amigo que se sabe recientemente muerto –“Jordi Martínez”–, fallecido, ido al otro lado, uno que ahora deviene amigo-en-la-muerte (o quizá, mejor, en el escribir para andar publicando libros y recorriendo ferias), no encuentro sino estas cosas:
- No solo se debe “escribir-de-verdad” por placer y gusto, como pareciera que uno lee en Juan, sino también por cosas como urgencia, necesidad, pulsión.
Sin duda, en mi propio descubrimiento “de-sol” (mi libro “Estudio del sol”), l’alegría aparece nuclear: s’escribe para estar y manteniéndose feliz. Pero no una alegría de entretención, de recreo, de distensión y mero vagabundear cotidiano –como me comunica esta escritura de Juan,
- El chiste o ironía con l’alusión al “best-seller” como meta-literaria que resulta allí una indicación central, no llega a constituir un ‘verdadero’ chiste ni buena ironía: tiene inmediatez, es directo, sin las ambigüedades importantes.
Estos “amigos” -Juan y Jordi–, pareciera hubieran realmente deseado un ‘best seller’ salido de su mano. Prueba me parece de ello es la “cantidad” como signo de su escritura. Esto de referir los “incontables-libros-publicados” sin un prurito de ineficacia, de intrascendencia: mera cantidad de páginas… Incluso uno podría asumir una postura medioambiental y denunciar la cantidad de árboles talados para tanto papel-hecho-libros (consumismo= depredación)…
3
El llamado “reconocimiento externo” (dinero & fama) para l’actividad de “crear-arte”, aunque se pretende en el chiste o ironía, pareciera dejar todo en el nivel del “hobby”. Digo yo: unos europeos tan repletos-de-todo, tan sin-carencias materiales, escriben hoy para divertirse aun un poco más.
A ellos habría que indicarles: el mexicano Juan Rulfo, estimados. Dos libros y menos de 500 páginas para toda una vida literaria. Con una obra impresionante, que no se va, y páginas repetidamente asombrosas.
La literatura como “enjoy”, como “enjoy-cassino”, resulta a las finales obviedad cultural s XXI…
Escribir sufriendo una tensa felicidad, una serie de tentativas diarias –donde el error o lo equívoco en cada esquina son receta–, eso me resulta más Literario con mayúscula. Europa fue grande e inmensa. Los europeos “cargan” esta responsabilidad. Y como viajo al “viejo-mundo” el próximo año 2026, desearía encontrarme con Juan Martín Salamanca para intentar un “en-común”, post habernos leído en otromundoesposible…
No Comment