Europa se está desintegrando bajo la mirada indiferente de sus ciudadanos
Éste es el título de un excelente artículo que ha publicado recientemente el gran periodista Roberto Savio en Other News.
Éste es el título de un excelente artículo que ha publicado recientemente el gran periodista Roberto Savio en Other News.
Los 751 escaños del Parlamento Europeo esperan a ser ocupados. Hasta septiembre no se iniciará la actividad legislativa. Mientras, las 150 formaciones políticas que fueron elegidas entre el 22 y el 25M por el 43% de los 500 millones de ciudadanos de los 28 países que componen la Unión Europea negocian la organización del nuevo parlamento. La magnitud de estas cifras habla por si solas de la complejidad que vivimos en Europa.
Es urgente enderezar los torcidos caminos del presente europeo. Es imprescindible rectificar el error histórico de una unión monetaria sin unión económica ni política. La piedra angular del edificio europeo que el mundo necesita no es el euro, sino la democracia genuina; no los valores bursátiles sino los éticos.
A los ojos de todo el mundo, en poco tiempo, al espectáculo del desconcierto económico y social, que tantos sufrimientos y descalabros está ocasionando, y a la forma desconcertante, ilegal y dolosa con que ha intervenido en algunos países del Mediterráneo-Sur, Europa ha unido, al menos, los tres dislates siguientes: