Entender la concepción social e histórica de la Naturaleza al modo cultural actualmente predominante y hegemónico, dentro del paradigma moderno occidental, es ante todo pensarla como territorios que proveen una canasta de “recursos naturales” para usufructo humano.
La megaminería es una actividad depredadora antiética, y que extermina toda vida vegetal y animal, contamina con químicos tóxicos los ríos y mantos freáticos por debajo de la explotación minera.
“El dinero no es todo: hay otras cosas.
No recuerdo cuáles, pero hay”
Oscar Varsavsky, Argentina
La explotación intensiva de los recursos naturales pone en peligro el equilibrio del planeta, un ejemplo de los riesgos que entraña para las poblaciones locales ha sido el derrame de crudo del pozo la Lizma 158 gestionado por Ecopetrol en La Fortuna de Barrancabermeja, Colombia.
En el Atlántico, un 63% de las poblaciones de peces están sobreexplotadas, y en el Mediterráneo, el 92%, lo que sitúa a varias especies marinas en peligro de extinción.
Es un hecho que la evolución del ser humano y sus sociedades ha modificado el ambiente, para tomar de él sus máximos beneficios. Con esa falsa suposición de superioridad del hombre sobre el resto de las especies, éste generó y sigue generando procesos de transformación acelerados sobre el medio ambiente, paralelo a sus transformaciones sociales.