“Lo importante no es lo que hicieron de nosotros, sino lo que nosotros hacemos con eso que hicieron de nosotros”.
Jean Paul Sartre
“Lo importante no es lo que hicieron de nosotros, sino lo que nosotros hacemos con eso que hicieron de nosotros”.
Jean Paul Sartre
La RSE es una expresión que cobró fuerza en los últimos años en la agenda económica y empresarial, y posteriormente en la política y social. Sin embargo hay varios términos que se asocian a ésta sin lograr un concepto unívoco y esto repercute a la hora de establecer estrategias en esa dirección.
En el artículo anterior, ¿Es la RSE femenina? comentábamos sobre las características emocionales del hombre y la mujer y concluíamos que muchas de éstas, que son necesarias para avanzar la RSE, residían más en las mujeres que en los hombres, aunque se necesitaban de ambos. Decíamos, sin embargo, que en algunos aspectos no teníamos evidencia empírica.
Si bien es notable el avance de la RSE en el sector empresarial de nuestro país, consideramos que ésta no logra todavía ser entendida en su contexto y mucho menos se ha integrado a los sistemas de gestión de las organizaciones.
No, no es cuestión de gramática. En este artículo, que pretende servir de micro homenaje por el Día Internacional de la Mujer del pasado 8 de marzo, nos preguntamos si desde el punto de vista de la gestión, la RSE es femenina. Es justo reconocer su inmensa contribución a la sociedad, la familia y, en el caso que nos ocupa, al avance en la responsabilidad de las empresas.
Aunque la gestión de los stakeholders está en continua evolución, ésta se ha centrado en su identificación, el análisis de sus expectativas, los mecanismos de quejas y reclamaciones y en el mejor de los casos, la creación de procesos de consulta. Uno de los talones de Aquiles de la RSE es la gestión de los grupos de interés.
If history repeats itself and the unexpected always happens, how incapable must Man be of learning from experience.
Bernard Shaw
La contratación pública con criterios de sostenibilidad ha sido siempre una de las demandas de los activistas de la RSE.
La crisis económica, lejos de arrinconar la causa de la RSE, la ha puesto en valor.
Es cierto que la mayoría de las encuestas que hablan de la “RSE en tiempos de crisis”, desafían esta afirmación, pero el mensaje del que aquéllas hablan, es el del costo de la RSE y no de su COMPROMISO.
Cómo ya saben a principios de septiembre presentamos la séptima versión de nuestro Ranking Nacional de Responsabilidad Social Empresarial, y en esta columna Soledad Teixidó, Presidenta Ejecutiva de PROhumana, analiza los principales resultados, pero por sobre todo nos cuenta por dónde va la RSE en el mundo en que vivimos.
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